Alfred Chestnut, Ransom Watkins y Andrew Stewart fueron liberados en la noche de este lunes, pocas horas después que el juez Charles Peters anulara sus condenas y los fiscales retiraran los cargos derivados de un incidente en noviembre de 1983 en el que Dewitt Duckett, de 14 años, fue asesinado en la escuela secundaria Park. | Pixabay

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La realidad supera con creces la ficción. Alfred Chestnut, Ransom Watkins y Andrew Stewart son tres hombres que han quedado en libertad en Baltimore (Estados Unidos), tras pasar más de tres décadas y media en la cárcel, acusados y condenados por un asesinato que no cometieron.

Este martes fue su primer día de libertad después de que un juez de Maryland los exonerara de toda culpa y les pidiera perdón en nombre del sistema judicial estadounidense por haberlos mantenido 36 años en prisión sin ser culpables. «No tengo palabras para expresarme, pero sólo quiero dar gracias a Dios», declaró Stewart, de 52 años de edad, a la estación local de televisión WBAL-11.

«Siempre soñé con este momento. Mi mamá siempre tuvo la esperanza de ver a su hijo de vuelta en casa», agregó. Su madre, Mary Stewart, dijo: «Ésta es la primera vez que puedo abrazar a mi hijo en unos 20 años. Es una bendición maravillosa de Dios».

Alfred Chestnut, Ransom Watkins y Andrew Stewart fueron liberados en la noche de este lunes, pocas horas después que el juez Charles Peters anulara sus condenas y los fiscales retiraran los cargos derivados de un incidente en noviembre de 1983 en el que Dewitt Duckett, de 14 años, fue asesinado en la escuela secundaria Park.

Los documentos del juicio indican que un hombre con una pistola calibre 22 acosó a Duckett en un pasillo de la escuela y le exigió su chaqueta, que tenía los emblemas de la Universidad de Georgetown. El joven, que se trenzó en una lucha con su atacante y recibió un tiro en el cuello, murió en el hospital.

Chestnut, Watkins y Stewart, que tenían entonces 16 años, fueron condenados por el crimen, aunque los tres siempre sostuvieron que ellos no estaban en la escuela cuando ocurrió el homicidio.

Los investigadores hallaron en un ropero de Chestnut una chaqueta similar a la que tenía Duckett, aunque su madre presentó durante el juicio un recibo de compra y una carta de autenticidad que demostraban que ella la había comprado.

Antes del juicio, algunos estudiantes que habían sido testigos del incidente señalaron en fotografías a Chestnut, Stewart y Watkins como sospechosos, y otros apuntaron a otra persona. Los tres jóvenes fueron declarados culpables y recibieron sentencias de prisión de por vida.

Pero Chestnut continuó, a lo largo de los años, haciendo gestiones para que se revisara el caso, y en la primavera pasada la Unidad de Integridad en Condenas de la Fiscalía de la ciudad de Baltimore prestó atención a los reclamos y encontró evidencias de un procesamiento en el cual los fiscales alentaron testimonios falsos e ignoraron evidencias acerca de otro posible asaltante.

«A nombre del sistema de Justicia, y sé que esto significa muy poco para ustedes, quiero pedirles perdón», declaró Peters en la audiencia de exoneración, este lunes. Las exculpaciones de Chestnut, Watkins y Stewart son la séptima, octava y novena gestionada por la fiscal Marilyn Mosby de la Unidad de Integridad en Condenas desde 2015.
Mosby visitó a cada uno de los hombres el viernes pasado para darles la noticia de que iba a pedir su liberación.