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Dos funcionarios de prisiones de la cárcel de Álava se encuentran de baja tras resultar heridos en un «grave altercado» ocurrido este pasado lunes en este centro, en el que se produjo una «revuelta» y ocho internos tuvieron que ser aislados.

El «amotinamiento» ocurrió en la sala común de la televisión del módulo 3, en el que se encuentran los presos «especialmente conflictivos», uno de los cuales empezó a insultar a la jefa de servicios, según ha relatado en un comunicado la Asociación de Trabajadores Penitenciarios «Tu abandono me puede matar».

En ese momento se acercaron a ella otros internos y la acorralaron tirándole vasos de café, latas y otros objetos, tanto a la jefa de servicios como a los funcionarios que estaban en el departamento.

De este modo comenzó «una revuelta» y, dada «la gravedad de los hechos», tuvieron que acudir más funcionarios de otros módulos para controlar la situación y aislar a siete reclusos que participaron en los hechos.

Este martes, al revisar la grabación de lo ocurrido, se constató que había otros dos presos implicados, uno de los cuales también fue aislado «por la gravedad de su conducta», ha indicado esta asociación.

En el «amotinamiento», dos funcionarios fueron agredidos y resultaron con lesiones, uno de ellos en el brazo y otro sufrió una contractura, según las mismas fuentes, que han indicado que tuvieron que ser atendidos por los servicios médicos de urgencias y se encuentran de baja médica.

Esta agrupación destaca que sus «compañeros de la prisión de Nanclares de la Oca» les han comentado que «en 20 años no habían vivido una situación tan peligrosa».

Recuerdan que los funcionarios de prisiones tienen que lidiar a diario con «situaciones extremas de riesgo y violencia sin formación ni medios», con una proporción que en ocasiones ronda un funcionario por cada cien internos con la que se pone en peligro no solo «la seguridad sino la vida» de estos trabajadores.

Por ello esta agrupación pide al secretario general de Instituciones Penitenciarias que solvente esta situación de conflictividad «debido a la carencia de 3.400 efectivos» en las cárceles españolas, y que los funcionarios sean reconocidos como agentes de la autoridad.