Las dos acusadas, este miércoles, en el juicio. | Guillermo Esteban

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Una madre que pasó heroína y marihuana a su hija en la cárcel de Palma el pasado abril aceptó este miércoles en el juicio dos años y tres meses de prisión. Su hija, también acusada, se conformó con un año y medio entre rejas. La titular del Juzgado de lo Penal 7 tuvo en cuenta la circunstancia agravante de reincidencia en la madre y la atenuante de toxifrenia en la hija, que es consumidora de estupefacientes. La magistrada les impuso sendas multas de 300 euros.

Los hechos juzgados este miércoles tuvieron lugar el 12 de abril de este año. La madre, española de 64 años, se puso de acuerdo con su hija, de 42 y el mismo origen, para introducir las sustancias estupefacientes en el centro penitenciario de Palma.

El objetivo de las mujeres, que actualmente se encuentran encarceladas, era traficar con la droga en el interior de la prisión.

Los guardias civiles cachearon a la madre de la reclusa antes de que accediera al centro penitenciario y le intervinieron casi 50 gramos de marihuana con una riqueza del 32,9 por ciento y 1,8 gramos de heroína con una riqueza del 30,9.

Las sustancias estupefacientes intervenidas habrían alcanzado un precio aproximado de 383 euros.

La Fiscalía reclamaba en un principio tres años de cárcel para la madre. El representante del ministerio público llegó a un acuerdo este miércoles con el abogado defensor de la mujer, Julio Romero Nieves, y rebajó su petición.

Las acusadas, custodiadas por dos agentes de la Policía Nacional, se declararon culpables de un delito contra la salud pública.