Entrevista a Juan Toro, piloto de helicóptero y capitán de la Guardia Civil en la reserva, sobre los radares y frecuencias aéreas. | Julio Bastida

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«Los helicópteros, avionetas o ultraligeros no llevamos ningún tipo de radar que nos indica que tenemos otra aeronave cerca. Es cierto que existe un sistema de alerta que se llama TCAS (Traffic Alert and Collision Avoidance System) y que nos marcaría la presencia de otra nave próxima a la nuestra, pero es de uso obligatorio en aviones comerciales», apunta Juan Toro, uno de los pilotos más experimentados de la Isla.

Para el capitán de la Guardia Civil en la reserva y piloto de helicópteros, es algo habitual que un ultraligero con base en el aeródromo de Binissalem y un helicóptero que despega de Son Bonet no utilicen la misma frecuencia.

«Cualquier aeronave que vuele por debajo de los 1.000 pies (unos 330 metros de altura) y separada del aeropuerto de Son Sant Joan por las millas que marca la autoridad competente, puede volar de forma libre. La coordinación en estos vuelos visuales, como su nombre mismo indica, es visual. Es decir, que tenemos que ver obstáculos y otro tipo de aeronaves. Por encima de 1.000 pies ya es diferente porque tenemos que estar supervisados por la torre de control y nos adjudican un transpondedor (aparato que emite una señal) para estar en todo momento controlados», concluye.