Yolanda oyó un estruendo y junto a su marido corrió a ver qué había sucedido. Encontró una de la aeronaves en llamas y se afanó junto a otros vecinos en intentar apagarlas. | Yolanda Romero

8

Yolanda ha pasado gran parte de la jornada de este lunes prestando testimonio en la Comandancia de la Guardia Civil de Inca. Ella es una vecina del Camí Vell de Costitx, y junto a su propiedad, en el término municipal de la capital del Raiguer, cayó el helicóptero implicado en el fatal accidente aéreo en Mallorca, que costó la vida a siete personas, entre ellas dos niños.

Ella y su marido estaban en casa. Casualmente se encontraba en el exterior de la misma cuando oyó un estruendo. «Miré al cielo y habían chocado dos aparatos. Grité a mi marido y salió corriendo, y ya vimos la humareda negra. Mi marido dijo 'espera a que localice el humo, no podemos salir sin saber'. Luego corrimos, había una verja cerrada y el fuego dentro. Saltamos, no podíamos esperar y empezamos a usar unas mangueras», explica la testigo de los terribles hechos.

Se acabó el agua y con cubos y lo que tenían a mano varios de los vecinos alertados hicieron una cadena humana. «Cuando estuvo todo apagado descubrimos la peor imagen que una madre puede ver: un niño calcinado sentadito. Cierro los ojos y lo veo», describe Yolanda, quien asegura haber pasado los peores momentos de su vida.

Su marido fue trasladado en ambulancia al Hospital de Inca por intoxicación, y a ella la atendieron con crisis de ansiedad y una pequeña quemadura. «Me dieron relajantes para poder tranquilizarme pero eran las 2 de la noche y no podía dormir. No hemos dormido nada, esas imágenes las tenemos en la retina», explica esta mujer, madre de cuatro niños.

Noticias relacionadas

A pesar de su actuación Yolanda afirma que siempre le quedará «la duda de si podría haber hecho más».

«Es muy duro ver algo así, ver criaturas inocentes con una vida por delante acabar así. Siento no haber podido sacar a nadie con vida», dice la mujer, que no se reconoce a sí misma como una heroína. «Lo hubiera hecho mil veces para intentar ayudar a los demás. No somos héroes, solo unos padres que queremos dar ejemplo», sentencia.