Una joven de 24 años murió en Cala Vinyes (Calvià) cuando una gran roca se precipitó. Su novio, de 25 años, permanece ingresado en estado grave. | Youtube Última Hora

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Tragedia en Cala Vinyes. Una joven de 24 años murió aplastada y su amigo de 25 resultó herido muy grave al caerles encima una roca en ese enclave de Calvià. Sandra Amorós Ortuño y Adelardo Contador Torres, que habían llegado a Mallorca para trabajar como camareros durante la temporada alta, se habían colocado sobre unas piedras de un acantilado de noche, para ver la luna.

El accidente ocurrió sobre la medianoche, cuando la pareja estaba sentada sobre el pedrusco, de más de 500 kilos de peso. De repente, la roca cedió y la chica cayó hacia adelante, siendo aplastada a continuación. Su compañero pudo salvar la vida, pero sufrió lesiones severas en las piernas. No había más testigos, pero el herido consiguió llamar a los servicios de emergencia y pedir ayuda desesperada.

La Guardia Civil, la Policía Local y los bomberos, así como algunas ambulancias, se desplazaron hasta el lugar de la tragedia y cerraron la carretera entre Cala Vinyes y Cala Falcó para que los vehículos pudieran operar sin problemas. El problema es que era noche cerrada, la visibilidad en la zona era muy escasa y el mar estaba a pocos metros del barranco, con lo cual el peligro era evidente.

Adelardo fue estabilizado allí mismo y los médicos comprobaron que sus heridas eran muy graves y presentaba fracturas. Estaba consciente y destrozado por el trágico final de su compañera. Tras ser rescatado, lo colocaron sobre una camillas especial e iniciaron el ascenso hacia la carretera. El camino de piedras era muy resbaladizo, y los funcionarios tuvieron que adoptar todas las medidas de precaución para no caer. El juzgado de guardia de Palma fue informado del fallecimiento de Sandra Amorós y ya de madrugada una comisión judicial llegó a Cala Vinyes para investigar los hechos y autorizar el levantamiento del cadáver.

Este miércoles estaba previsto que se le practicara la autopsia, pero en la primera inspección ocular que la Benemérita llevó a cabo se evidenció que la muerte había sido por aplastamiento.

Fuentes de la investigación informaron que Adelardo Contador es natural de Barcarrota, en Badajoz, y Sandra Amorós había nacido en Yecla, en Murcia. Ambos habían viajado a Mallorca para trabajar como camareros en un bar del Paseo del Mar de Palmanova y estaban muy ilusionados con su nueva experiencia.

Este martes por la mañana, técnicos municipales debían inspeccionar la zona de la roca caída por si había riesgo de nuevos desprendimientos y para confirmar que no había peligro de que la piedra volcada volviera a rodar. La Guardia Civil informó que la caída del pedrusco fue desde sólo un metro de altura, pero bastó para matar al instante a la joven Sandra Amorós y dejar gravemente herido a Adelardo Contador.