El pequeño ha sido trasladado con un helicóptero al hospital de Son Espases.

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Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Escorca tuvieron que auxiliar este domingo a un matrimonio británico al que se le había caído su hijo de tan sólo 19 meses en Sa Calobra. Según las primeras hipótesis de la investigación, todo apunta a que a la madre se le escurrió el bebé en el paseo peatonal que lleva a los túneles del Torrent de Pareis.

En torno a las 13.45 horas, trabajadores de un conocido restaurante de la zona alertaron a la Policía Local del municipio de que un niño se había precipitado desde una altura de unos aproximadamente siete metros al vacío. Rápidamente el funcionario policial acudió al lugar de los hechos y dio aviso a sus compañeros de la Guardia Civil y del SAMU-061. Con suma celeridad, el instituto armado desplazó hasta el lugar al 'Cuco' (helicóptero de la Guardia Civil), quien se hizo cargo de la evacuación.

El helicóptero recogió a un médico y una enfermera del 061 en Son Espases, donde fue trasladado posteriormente el bebé, con politraumatismo en la cabeza, acompañado de su madre, de origen británico.

Una vez allí y ante la gravedad de las lesiones que presentaba el pequeño se decidió trasladar en helicóptero al bebé hasta la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica del hospital de Son Espases. Por su parte, la Policía Local acompañó al padre hasta Inca para que se desplazara hasta el centro hospitalario por su propios medios, dado a la imposibilidad de realizar el traslado en la aeronave.

Según las primera valoraciones facultativas, el pequeño presentaba una fuerte contusión en la zona craneal y su pronóstico es grave a falta de realizar las pertinentes pruebas médicas.