El acusado, este martes, en la Audiencia Provincial de Palma. | Alejandro Sepúlveda

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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma ha juzgado este martes a un joven acusado de provocar graves lesiones oculares a otro tras darle un puñetazo durante el carnaval de verano Campanet. El Ministerio Público pide para el procesado once años y un mes de prisión.

El acusado ha admitido haber agredido a la víctima en la madrugada del 6 de julio de 2014. «Solo le di un puñetazo, pero yo quería defenderme. Alguien me agredió a mí primero», relató en la sala. Asimismo reconoció que la disputa se inició porque intentó agarrar por la cintura a la pareja del perjudicado. «Cuando supe que tenía novio me aparté», explicó.

La víctima ha confirmado el desencadenante de la trifulca. «Le pregunté que qué hacía cogiendo a mi novia. En ese momento empezaron a seguirnos y pegaron a mi amigo. Yo fui a separarlo y en ese momento sentí un golpe tremendo en el ojo», expuso ante el Tribunal. Prosiguió su relato y ha explicado que en ese momento «no veía nada por un ojo», apuntó. Tuvo que ser intervenido quirúrgicamente y ha perdido el 50 por ciento de la visión, con heridas «irreversibles», según corroboraron los peritos.

Un testigo de los hechos también ha reconocido haber sido agredido por el procesado. «Les dije que no queríamos líos y me empezaron a agredir entre siete». Instantes después se presentó el acusado y le golpeó. «Me dijo si estaba bien y me soltó un puñetazo», dijo. Necesitó seis puntos de sutura.

El juicio ha quedado visto para sentencia. La Fiscalía mantuvo su petición de once años y un mes de prisión por dos delitos de lesiones con el agravante de reincidencia. El procesado cuenta con antecedentes. La defensa, por su parte, ha considerado que los hechos pueden ser constitutivos de un delito de lesiones por imprudencia y reclama tres meses de cárcel. Asimismo planteó la alternativa de quince meses de privación de libertad.