El ciclista, a la izquierda, junto con agentes de la Guardia Civil y miembros de Protección Civil. | A. Sepúlveda

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La familia de Joana Lliteres, la madre fallecida en la tormenta mortal de Sant Llorenç, ha podido contactar este viernes con el ciclista que salvó la vida de la pequeña Úrsula.

Joana Lliteres viajaba el martes en su vehículo junto a dos de sus tres hijos cuando le sorprendió la riada. La madre salió del coche y solo pudo sacar a la pequeña. En ese momento, Daniel Thielk, el ciclista alemán, cogió a la niña y la puso a salvo.

La madre, por su parte, quiso regresar al coche para coger al niño pero la tromba de agua se la llevó, provocándole la muerte.

Los servicios de emergencias continúan buscando al niño.

Además de recibir el agradecimiento de la familia, Daniel Thierke, ha mostrado a los agentes de la Guardia Civil el tramo donde tuvo lugar todo el suceso, para poder dar pistas del paradero del niño.