Los vecinos frente al edificio ennegrecido por el humo. | A. Sepúlveda

46

«Estamos sin casa, solos y desamparados». Los vecinos del edificio afectado por el incendio en Son Ferriol se mostraron este jueves indignados y dolidos porque «nadie nos ha ofrecido una solución y además la cosa parece que va para largo». La primera noche la pasaron en casa de familiares y amigos y ayer tuvieron que empezar a buscarse alojamientos alternativos, ya que el fuego ha dañado parte de la estructura de la finca, situada en la calle Sant Joan de la Creu, a pocos metros del campo de fútbol de la zona.

El fuego se produjo el jueves por la mañana en un taller de chapa y pintura de la red Renault que hay en los bajos de edificio. Los bomberos localizaron ayer el punto de inicio, en la parte izquierda del taller, donde había aceites, neumáticos y otra serie de productos almacenados. La investigación para determinar las causas, no obstante, corre a cargo de la Policía Nacional.

Noticias relacionadas

El incendio se inició a las 11.15 horas, las llamaradas cogieron fuerza con rapidez y alcanzaron dimensiones espectaculares. Ayer por la mañana se evaluaron los daños por parte de los técnicos municipales, los bomberos y peritos.

El fuego destrozó por completo el taller de la planta baja y dañó la estructura de una parte de la finca, que tuvo que ser apuntalada por riesgo de derrumbe. Por ello los vecinos no pueden volver a sus casas. Hay tres alturas con dos pisos por planta, donde residen 15 personas, entre adultos y niños. Los peritos de las aseguradoras de los pisos acudieron ayer al inmueble, pero no se personaron los responsables de las aseguradoras del taller ni de la finca. «Aquí están los peritos de las compañías de nuestros pisos, pero no los del taller, que son los causantes del fuego y deberían darnos una solución, como es agosto no cogen el teléfono porque deben estar de vacaciones, es indignante», manifestó Miquel Gomis, uno de los perjudicados.

Inma de la Cruz y su marido Juan Carlos Gracia lamentaron que «nadie del Ayuntamiento tampoco ha venido por aquí, ni siquiera nos han ofrecido una botella de agua y eso que hay personas mayores y niños». «La asistenta llamó por teléfono y nos ofreció un albergue o el casal de barri, esto es para una noche o dos pero nuestro problema es más grave, hemos perdido nuestra casa de toda la vida, estamos solos y desamparados y nadie nos ofrece ayuda», añadieron.