Los padres de la niña zarandeada en el vídeo tras presentar la denuncia. | Julio Bastida

21

«Cuando me pasaron el vídeo de la educadora zarandeando a una niña y comprobé que era mi hija me fui directo para la guardería con la intención de tirarles la puerta abajo, pero tuvieron suerte de que la Policía Local de Palma llegó primero». Así de rotundo se mostraba David Quesada, padre de la niña que aparece en el vídeo, supuestamente sacudida por la propietaria de la guardería Niu d’Infans de Son Gotleu.

«Los policías no me permitieron acceder al interior de la 'escoleta' porque me vieron muy nervioso y me pidieron que me marchara. Tras realizar el correspondiente informe policial, acudimos con la pequeña a un centro médico para acto seguido interponer la correspondiente denuncia», concluye Quesada. Por su parte, Estefanía Martínez, madre de la víctima, reconoce que se puso a temblar como una loca y que sufrió un ataque de ansiedad precisando ser asistida.

Noticias relacionadas

Este miércoles los padres fueron citados por agentes de la UFAM (Unidad Familia y Mujer) del Cuerpo Nacional de Policía para tomarles declaración en calidad de denunciantes. Paralelamente, en otras dependencias policiales anexas también se le tomó declaración a otros padres que han denunciando un presunto delito de maltrato infantil a su hijo pequeño en la guardería. En esta ocasión, se trata de una acusación que vendría refrendada con la aportación de un parte de lesiones del pequeño consistente en una fisura en uno de los dedos del menor.

La Policía Nacional, desde el momento que salió publicado el vídeo por las redes sociales, abrió una investigación de oficio y citó a las partes implicadas. Según fuentes de la investigación a las que ha tenido acceso Ultima Hora en las imágenes aportadas no se aprecia ningún delito penal, aunque la actitud de la educadora pueda ser catalogada de impropia e inadecuada.

Por otro lado, la propietara de la guardería y protagonista del vídeo sostiene que ella no agredió a la pequeña. La educadora trata de defenderse afirmando que la niña no tiene ninguna lesión y que se estaba peleando con otra niña y ella tuvo que separarlas. Acto seguido la cogió por el babero y la niña se resbaló cayendo al suelo. La dueña de la guardería comunicó oficialmente a la Policía Local que el próximo viernes cerrará definitivamente las puertas del centro. Explicó que de los 25 niños que tenía la escoleta un total de 16 ya han causado baja voluntaria.