Mamen María, en el estanco de Portals Nous acordonado por la Policía Local de Calvià. | A. Sepúlveda

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A Mamen María, dependienta del estanco de Portals, le sorprende la repercusión que ha tenido el destrozo del escaparate del establecimiento. «Seguro que si hubiera sido un Ford Fiesta no habría salido por todo», dice. No fue un vehículo cualquiera. Fue un Rolls-Royce, valorado en 300.000 euros, que circulaba marcha atrás. Sin control. Lo conducía el millonario británico Jody Sanders acompañado por dos chicas en bikini que iban en los asientos traseros haciéndose selfies.

PALMA.

La propietaria de la papelería de enfrente avisó a Mamen del accidente ocurrido el pasado domingo por la tarde. «Podría haber sido una tragedia. Llega a ser el sábado, que estamos abiertos todo el día y a veces te sientas en la terraza a fumar un cigarrito o a beberte algo y te come, o sea, te mata. Y suerte que no iba nadie caminando».
En el restaurante La Perla, al lado, había unas 20 personas cenando.

Jody Sanders explicó que se le había enganchado una chancleta en el acelerador del Rolls-Royce. El empresario, que hizo fortuna posando para Play boy, abandonó el lugar junto a las mujeres.
Sanders es cliente habitual. «Ha llamado y se ha disculpado. Es un chico muy educado», reconoce Mamen. No van a denunciarle. «A nosotros nos interesa que nos pague los perjuicios que estamos teniendo». La gente no puede entrar al estanco. Venden como si fuera contrabando, a través de los cristales rotos. Un vigilante de seguridad custodia el estanco por las noches.

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