33

Ella es Francisca, y es una ciudadana ejemplar. Este sábado la mujer se presentó en el cuartel de San Fernando de la Policía Local de Palma para hacer entrega a las autoridades de una cartera perdida que había encontrado en la calle y que su propietario extravió.

Debió de ser un jarro de agua fría en toda regla percatarse del descuido, pues en su interior, además de diversa documentación, había más de 490 euros.

La ley dicta que aquel que encuentre un objeto extraviado tiene el deber de restituirlo, y los mejores lugares para hacerlo son las dependencias de la Policía Local. Sin embargo, no todos hubieran hecho lo mismo en su lugar y eso hace que su historia sea inspiradora.

Hizo lo que debía en un acto cívico y de responsabilidad. Por eso el cuerpo municipal ha decidido compartir el relato de los hechos a través de las redes sociales.