El caso de ‘Luna’ -en la imagen-, otro ‘pit bull’ abandonado hasta su muerte, generó gran revuelo. | Redacción Sucesos

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El propietario de un pit bull tendrá que hacer frente al pago de una multa de 630 euros por dejarlo abandonado en la azotea de su casa en la barriada palmesana de Son Roca. El acusado aceptó este jueves la pena que se le impuso en el juzgado de lo penal número 5 de Palma después de que la Fiscalía solicitara inicialmente un castigo de siete meses de prisión.

Sin comida ni agua y rodeado de excrementos permaneció un pit bull hasta que los vecinos de la zona dieron la voz de alarma a finales de enero del año 2016. El perro estuvo un tiempo indeterminado abandonado a su suerte y se encontraba en muy mal estado físico cuando fue rescatado en una situación límite.

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El pit bull fue diagnosticado por los veterinarios con caquexia, un estado de extrema desnutrición, atrofia muscular, fatiga y debilidad tras semanas sin haber podido ingerir ni alimentos ni líquidos durante un encierro que lo dejó al borde de la muerte.

El trabajo de los especialistas del centro de Son Reus permitió que progresivamente el can saliera adelante en la parcela física. Respondió de forma positiva a los diferentes tratamientos que se le aplicaron en los días siguientes a su rescate y poco a poco recuperó su aspecto y las funciones vitales normales. El castigo al acusado habría sido superior en el caso de que el pit bull no hubiera sobrevivido al abandono y entonces las penas podrían haber oscilado entre los 6 y los 18 meses de prisión.

Este caso en cuestión es anterior a la muerte del pit bull Luna en el Coll den Rebassa que falleció tras su abandono generando una notable movilización social mediante la recogida de firmas y una concentración en Ciutat.