Kelly Yurani, colombiana de 35 años, acusa al personal del centro de hacer desaparecer sus análisis. | Julio Bastida

«Ya no aguanto más. En el centro de salud de Son Gotleu son unos racistas. Estoy viviendo una pesadilla y hasta he tenido que ser atendida médicamente tras sufrir una crisis de ansiedad debido a todo lo vivido. Me siento menospreciada, vejada e insultada por parte de dos sanitarias del citado centro». Así de clara y rotunda se muestras Kelly Yurani, colombiana de 35 años, afincada en la Isla.

Según consta en la denuncia interpuesta ante la Policía Local de Palma, la paciente afirma que el pasado día 22 de febrero acudió al servicio de analíticas del centro de salud de Son Gotleu. «Las sanitarias me atendieron de muy mala gana, quienes al finalizar me dijeron que me conocían como persona problemática. Les comenté que pensaba que se estaban equivocando de persona. No entraban en razón y me dijeron que me iban a apuntar en una lista y que ya no me atenderían nunca más. A partir de ese momento comenzó mi pesadilla », relata Kelly.

«Me perdieron las analíticas, cada vez que voy no aparecen mis citas etc... Me entrevisté con la directora del centro y me reconoció que ya había recibido quejas similares de maltrato a los pacientes y que investigarían el caso», concluye.