Los siete acusados, en el banquillo de la Audiencia durante el juicio. | Guillermo Esteban

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«Vivo de una paga que cobra mi madre y me dedico a ayudar a gente agrícola, en el campo, con ganado. Nunca en mi vida he traficado con droga», aseguró ante el tribunal de la Audiencia de Palma uno de los siete acusados de vender droga, entre los meses de mayo y noviembre de 2010, en el poblado de Son Banya. La Fiscalía solicita penas que suman 33 años de cárcel por narcotráfico. Cuatro de los implicados en la venta de sustancias estupefacientes confesaron este lunes los hechos durante el arranque del juicio.

En el transcurso de la ‘operación Occidente’, en noviembre de 2010, más de un centenar de agentes de la Policía Nacional tomaron Son Banya. Registraron 16 viviendas e incautaron cerca de 1.200 gramos de cocaína, 300 papelinas de heroína y 80 gramos de marihuana.

Lo más relevante de la intervención fue la aprehensión de 320.000 euros escondidos en dos cojines que se encontraban en el trastero de una de las casas. Fue el segundo mayor hallazgo de dinero en efectivo en el poblado después de que se descubieran varios cientos de miles de euros que la policía atribuye al ‘clan de La Paca’.

Los encausados dirigían siete puntos de venta.