Los agentes identifican de forma periódica a los rumanos que ejercen la mendicidad en Palma. | Alejandro Sepúlveda

59

El mismo cartel de cartón con la foto de un menor para dar lástima y el mismo vaso de plástico para pedir limosna. Desde hace semanas, clanes de rumanos están monopolizando la mendicidad en los semáforos de Palma. Tanto la Policía Local como la Nacional identifican de manera periódica a estas personas y han constatado que hay un centenar que se dedican a pedir limosna, de manera organizada, en los semáforos de la primera línea de Palma, la zona centro de la ciudad y otras vías con gran densidad de vehículos, así como en las entradas de supermercados y otros comercios.

La mayoría de estos mendigos son de nacionalidad rumana y están controlados por clanes familiares. Residen en su mayor parte en las chabolas que hay al lado del Parc de sa Riera y debajo del puente de la autopista, junto al cementerio de Palma, y cada mañana son acompañados en furgoneta a sus respectivos semáforos o emplazamientos.

Los agentes que han investigado la presencia de estos mendigos en Palma calculan que ganan entre 60 y 80 euros de media al día cada uno.

Los agentes, al identificar a los mendigos, les han retirado la foto del menor que tienen en sus carteles y han constatado que son imágenes sacadas de internet, ya que al mismo mendigo le han retirado más de una foto en las que aparecen distintos menores.