Fachada de la residencia Miquel Mir de Inca. | Ultima Hora

Una auxiliar de la residencia de ancianos Miquel Mir, de Inca, se enfrenta a una petición de un año de prisión y de dos de inhabilitación acusada de haber golpeado e insultado a una interna.

El Ajuntament de Inca y la Fiscalía sostienen que en marzo de 2012 golpeó a una anciana en la cabeza y en el pecho y que la insultó. La acusada lo negó y apuntó a que la interna tuvo un comportamiento violento cuando le fue a cambiar el pañal y que la tuvo que sujetar las manos. En ese forcejeo la víctima recibió un golpe fortuito en el pecho que le dejó un moratón.
Varias trabajadoras del centro respaldaron las tesis de la acusación. Así, una de las compañeras de la encausada afirmó que estaba presente y que vio el golpe. Además apuntó a que la trabajadora acusada había recibido quejas de otros internos y que, en ocasiones tenía un comportamiento agresivo: «La he visto hablar mal a la gente e insultar, forzarles a comer y beber».

Otras compañeras de la acusada apuntaron a la existencia de problemas laborales en el centro y de enfrentamientos entre empleadas para defender a la encausada. Ésta fue expedientada por el centro y estuvo suspendida medio año de empleo, que no de sueldo.