Imagen de la piara de cerdos de la finca de Son Rossinyol de Llubí. | Julio Bastida

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Mateu Ramis, propietario de la finca de Son Rossinyol de Llubí ha denunciado en dependencias de la Guardia Civil el robo de lechonas de manera masiva en la madrugada del sábado al domingo.

«Hace unos días saltaron la barrera y se llevaron una o dos porcelles. Otro fin de semana también se llevaron otro animal, pero lo del pasado sábado ya es el colmo. He ido a la Guardia Civil para denunciarlo», apunta Mateu Ramis.

Por su parte, el hijo del propietario de la finca de Son Rossinyol, Jaume Ramis, dice: «Se han llevado en total unas once lechonas de unos 25 a 30 kilos cada una. El precio en el mercado puede oscilar entre 60 y 70 euros por unidad», concluye. «Hemos hablado con la veterinaria que se encarga de nuestros animales y nos ha dicho que los cerdos estaban recién vacunados. Esto significa que el consumo de la carne no podría ser comestible para los humanos hasta que no pasen 40 días. El medicamento de los porcinos se traspasa de animales a las personas. Si un niño comiera dicha carne podría tener problemas muy serios de salud y en casos extremos hasta morir. Los adultos podrían presentar cuadros de fiebre, vómitos y diarreas. Por consiguiente es importante no comer la citada carne», concluye Ramis.