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Istvan Horvath, el amigo rumano de Sergio Morate, sospechoso del doble crimen de Cuenca, aseguró este lunes que no fue su cómplice en ningún momento y que nunca alojaría a un asesino en su casa.

En declaraciones a la prensa tras un careo con el principal sospechoso en la Fiscalía de la ciudad de Lugoj (oeste de Rumanía), Horvath destacó que el propio Morate declaró este lunes que él no tenía nada que ver con lo sucedido.

«Él reconoció que no tengo que ver nada con él y que yo no sabía nada. Que él iba a venir a ser padrino mi hijo, que esa era su intención para ir a Rumanía», señaló Horvath.

Morate, de 29 años, fue detenido el pasado jueves en Lugoj, una pequeña ciudad rumana, donde se alojó en la casa de Horvath, al que había conocido en el pasado en España en la cárcel.

Según su amigo rumano, en el careo de este lunes Morate no habló sobre el crimen del que se le acusa y solo hizo declaraciones sobre la posible complicidad de Horvath.

«Él me pidió perdón el primer día (por lo sucedido), pero hoy no me dijo nada. Estoy en (libertad) condicional y una tontería me podría joder la vida. Confío en ser inocente, voy a seguir trabajando y a seguir con mi vida», señaló el joven rumano.

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«En mi casa no entra un asesino, aunque fuera mi hermano, no intento ni de esconderlo», afirmó Horvath ante los periodistas en la puerta de la Fiscalía de Lugoj.

Preguntado por una posible confesión de Morate, quien le habría dicho «la cagué», Horvath señaló que no le preguntó nada más sobre este asunto, «porque (Sergio) siempre la caga».

Ante el pasado violento de Morate hacia las mujeres, el rumano manifestó: «No tolero la violencia contra la mujer, no aguanto ver a un hombre maltratando a una mujer».

El rumano agregó asimismo que conocía bien a Marina, una de las dos supuestas víctimas de Morate y su exnovia.

«Soy muy amigo de Marina, nos llevábamos muy bien y lo sabe todo el mundo», dijo ante la prensa.

Sergio Morate se encuentra en prisión provisional en Rumanía, después de declararse inocente ante un Tribunal de este país del asesinato de Laura del Hoyo, de 24 años, y Marina Okarynska, de 26, cuyos cuerpos fueron encontrados el miércoles en un río de Cuenca.