El obispo de Mallorca, Xavier Salinas, junto al director de la cárcel, Gustavo Villas, durante una visita a la prisión. | Teresa Ayuga

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Más de un centenar de presos que cumplen su condena en la cárcel de Palma obtendrán permisos penitenciarios con motivos de las fiestas navideñas. Se trata de aquellos internos que gozan del denominado segundo grado. Es decir, los reclusos que durante todo el año ya disponen de salidas programadas de forma habitual y que han guardado días de permiso para poder disfrutarlos en unas fechas tan señaladas.

Las cárceles españolas y, la de Palma no es ninguna excepción, están sometida a una estricta legislación y a unas normas penitenciarias, incluso en fechas señaladas como Navidad o Año Nuevo. No existen medidas de gracia, indultos, beneficio o privilegios. Los horarios y tareas se cumplen escrupulosamente y el régimen de visitas y el disciplinario es exactamente el mismo los 365 días del año.

Según información a la que ha tenido acceso Ultima Hora, lo único que se altera con motivo de las fiestas son los menús de comida previstos para los días 24, 25 y 31 de diciembre. Algunos de los módulos se decoran para la ocasión y no está previsto que los reclusos canten villancicos o se celebren actos especiales. La única excepción es la celebración de una misa especial el día de Nochebuena que tradicionalmente preside el obispo de Mallorca, Xavier Salinas. Instituciones Penitenciarias dobla la partida presupuestaria de los menús de comida cuatro días al año. Las doce campanadas se tomarán cada uno en su celda a través de los diferentes aparatos de televisión.