El obispo Javier Salinas se pronunció ayer sobre el incidente. | Joan Torres

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El obispo de Mallorca, Javier Salinas, salió en defensa del “honor y la buena fama” del expárroco de Sant Sebastià Alfred Miralles. A raíz del archivo de la investigación por abusos sexuales contra el clérigo y la retirada de la denuncia por agresión que interpuso en su contra el canónigo Joan Darder. El máximo representante de la Iglesia de Mallorca afirmó en un comunicado: “Es muy grave cuando se acusa o se participa en la acusación a otra persona. Quien lo hace se desacredita a sí mismo y pone en entredicho su palabra para el futuro”.

El canónigo Joan Darder se mostró dolido por “la solemne ambigüedad” del comunicado del obispo. “He quedado sorprendido porque parece que el agresor defendido y el agredido era culpado. Nunca, en ningún tribunal, he acusado de pederastia a este sacerdote”. Además, asegura que desde el Obispado se le ha impuesto el silencio. “He sido obligado a callar cuando los demás han sido aconsejados”.