El regidor Guillermo Navarro y el exjefe de la Policía Local de Palma, Antoni Vera. | Jaume Morey

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Muy revueltas andan las aguas en el cuartel de San Fernando. El alcalde de Palma, Mateo Isern, hizo regresar ayer antes de tiempo al regidor Guillermo Navarro y al director de área Guillem Mascaró, que estaban en una feria de seguridad en Madrid, junto al intendente Nicolás Herrero.

Los tres mandos de San Fernando habían pasado unos días en la capital, visitando las instalaciones del Salón Internacional de la Seguridad (SICUR 2014), en Ifema.

Cambios

La explosiva denuncia de Antoni Vera, el exjefe de la Policía Local, trastocó los planes y ayer se precipitó el regreso de parte de la comitiva. Fuentes policiales confirmaron que Navarro y Mascaró tenían que regresar por la noche, pero la crisis declarada hizo que Isern los quisiera antes en Palma, para preparar el pleno de hoy y las medidas a adoptar en el nuevo frente abierto.

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En el cuartel de San Fernando, mientras tanto, el ambiente sigue muy tenso. La exclusiva de

Ultima Hora sobre la denuncia de Vera ha causado hondo malestar, en unos, y auténtica preocupación, en otros. El sentimiento generalizado es que los hechos explicados a la Fiscalía apuntan, directamente, al regidor Navarro, a pesar de que en apariencia afectan al intendente Herrero. Mandos y agentes coinciden en que es de lamentar la imagen que está dando últimamente el cuerpo policial.

En la denuncia, Vera explica que tuvo acceso al programa policial Eurocop, y que desde agosto de 2011 hasta el 19 de septiembre de 2013, sólo constan tres informes firmados por el intendente Herrero «pero ninguno de ellos guarda relación con los supuestos trabajos encargados por el regidor Navarro».

Sobre la demora en denunciar los hechos, Vera se justifica explicando que su imputación en el caso de los exámenes amañados le provocó «un impacto personal», lo que unido «al acoso mediático posterior» le causó una crisis de la que tuvo que ser tratado «y que actualmente aún continúa».

Por todo ello, añade el escrito, «el tema del regidor Navarro y del intendente Herrero había pasado a un segundo plano», hasta que el lunes el ex jefe decidió acudir al fiscal y contarlo todo. O casi todo. Porque la denuncia finaliza de una forma un tanto inquietante: «He oído comentarios acerca de cuál era la razón por la que el regidor Navarro pactó con el intendente Herrero, pero no le doy mucho crédito y por ello no deseo hacerla constar, salvo que usted lo solicite».