Imagen tomada desde el interior del autobús de la EMT poco después de la colisión. El caos se adueñó de ese tramo durante unos minutos. | Vasil Vasilev

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Un susto de muerte se llevaron ayer tarde los pasajeros de un autobús de la EMT que vieron como un coche se llevaba por delante una señal de tráfico, salía propulsado tras rozar un bordillo y finalmente salía «volando» contra ellos. Siete personas resultaron heridas, pero sólo cuatro tuvieron que ser hospitalizadas.

Sobre las dos de la tarde, un Renault Megane salió de la vía de cintura en dirección a la rotonda flotante de Son Rapinya, entre los colegios Montesión y La Purísima. El conductor, según confirmó el mismo, había estado tomando «unas copas» en la comida y en ese tramo se sintió indispuesto. Primero chocó con una señal de tráfico, que destrozó, y después siguió recto hacia la rotonda. Allí, impactó contra la isleta que separa los dos carriles y el automóvil despegó del suelo. En frente, se encontraba un autobús de la EMT y el coche se estrelló contra la mitad del bus, casi a la altura de la ventana del vehículo pesado.

El cristal quedó destrozado, al igual que el frontal del Megane, que finalmente cayó sobre otro, que también quedó en estado de siniestro total. Ambulancias del 061 y de la clínica Juaneda, así como policías y bomberos, atendieron a las víctimas. El conductor que causó el siniestro explicó que su intención era ir a El Molinar, por lo que no sabía muy bien qué hacía allí. Añadió que había sufrido una bajada de azúcar, aunque dio positivo en alcohol.