La Policía Local realiza controles preventivos los fines de semana de forma habitual. | Alejandro Sepulveda Soler

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A lo largo del pasado fin de semana han sido detenidos en Palma 25 conductores por delitos relacionados contra la seguridad del tráfico. Desde la Policía Local se indicó ayer que los arrestos se realizaron entre el viernes y el domingo y ha sido uno de los fines de semana con más detenidos por este tipo de delitos, a la vez que remarcaron que no se ha realizado ningún tipo de campaña específica en la ciudad, sino las actuaciones habituales de cada fin de semana.

Quince de los 25 detenidos lo fueron por dar positivo en alcoholemia, mientras que diez conducían sin tener carnet. En algún caso se dio la combinación de ambas situaciones.

Siete de los 25 detenidos fueron interceptados en controles preventivos y el resto estuvieron implicados en accidentes o bien protagonizaron incidencias en las que acabó interviniendo la Policía Local.

Fue el caso de un ciudadano argentino de 37 años que dio una tasa de alcoholemia de 0,74. El varón se quedó dormido al volante de un todoterreno, a las ocho de la mañana del viernes, en la calle San Vicente de Paul. El semáforo se puso en rojo y verde varias veces y el conductor no se movía. La Policía Local recibió varias llamadas y se dirigió al lugar.

Ambulancia

Cuando llegaron encontraron que una ambulancia se acababa de parar detrás del todoterreno y los sanitarios iban a ver si el conductor estaba bien. Los agentes fueron con ellos y el conductor se despertó. Los policías le preguntaron si se encontraba bien y él dijo que sí y que ya se iba. Sin embargo, los agentes le pidieron que bajase del vehículo, el cual tenía toda la documentación en regla. El ciudadano argentino dio primero una tasa de alcoholemia de 0,74, y 0,76 en la segunda prueba que efectuó. Por este motivo acabó detenido.

Horas después fue arrestado un polaco de 32 años en la calle Concòrdia. Cerró a otro vehículo porque decía que le había golpeado antes y se encaró con los ocupantes. La Policía Local también se movilizó hasta la zona. Al llegar, el polaco había aparcado su coche y negó que él iba al volante del vehículo. Varios testigos manifestaron lo contrario. El conductor carece de carnet de conducir. En un primer momento se negaba a realizar la prueba de alcoholemia, luego accedió y dio una tasa de 1,17.