Imagen de José Bretón en la sala de vistas donde es juzgado acusado de matar a sus dos hijos. | Rafa Alcaide

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José Bretón ha insistido ante el jurado este martes que no ha matado a sus hijos, Ruth y José, ha asegurado que los quiere «con locura» y que «ahora mismo» él no tiene vida, al tiempo que lamenta que no haya podido hacer «nada nunca» por buscar a sus hijos por estar en prisión desde el 21 de octubre de 2011, aunque «si estuviera en libertad haría lo posible». La abogada de Ruth Ortiz, María del Reposo Carrero, afirma que Bretón «finge tanto que se cree su propia historia».

La declaración se ha prologando durante cuatro horas en la Audiencia Provincial y con un solo receso. El acusado se ha dirigido en numerosas ocasiones a los miembros del jurado, motivo por el que el magistrado presidente del tribunal, Pedro Vela, le ha tenido que interrumpir y pedirle que no siguiera como si fuera un abogado explicando hechos. Las palabras más repetidas por Bretón han sido es «completamente falso» en cada una de las preguntas que le hacían.

Incluso, en un momento ha hecho un amago de empezar a llorar, pero en unos segundos con gesto tranquilo y serio y mirando directamente a los miembros del jurado, Bretón les ha asegurado que sus hijos no le temen, sino que los quiere «con locura» y tenerlos era la «mayor alegría» de su vida, según ha contestado a las preguntas de la fiscal, María de los Angeles Rojas.

Al respecto, Bretón, en todo momento firme y respondiendo a todo, dice que es «un padre bueno que quiere a sus niños», a los que intenta «inculcarle unos valores que nunca» le han recriminado, según ha declarado, para añadir que «nunca» ha recibido «un reproche» de cómo los cuidaba. «Me ha tocado la labor de padre y la voy a defender siempre», ha subrayado.

Además, señala que «es completamente falso» que le suministrara a sus hijos para supuestamente matarlos las pastillas que le recetó un médico y que las tiró a la basura, aunque en la fase de instrucción dijo lo contrario, precisándolo la fiscal al juez, que ha tomado nota, a lo que ha añadido de nuevo que «es completamente falso» que quemara a sus hijos en la hoguera.

Bretón también manifiesta que pidió a su familia que «inviertan todo el capital en medios privados para buscar a los niños», pero, según critica, la Policía «siempre» le ha dicho que «no intervengan» en la investigación, una respuesta con la que dice no quedarse «tranquilo», a lo que añade que un amigo «por cuenta suya cogió su arma reglamentaria y fue a campamentos de rumanos a buscar a los niños».

Las garrafas de gasolina

En este sentido, el acusado ha admitido que el día 7 de octubre sacó «todo el dinero» de la cuenta porque tenía que pagarle a su hermana una deuda y en su viaje de Huelva a Córdoba llevaba en el coche garrafas de gasolina con unos 30 litros que había comprado antes para el viaje, aunque minutos después ha dicho que iban vacías, al tiempo que al juez le ha extrañado la conducta de no parar en una gasolinera, porque dice Bretón que le sale «más económico» con las garrafas.

A preguntas de la fiscal, Bretón reitera que «es completamente falso» que preparara días antes el lugar en la finca para matarlos y el día de autos «es falso» que cogiera el coche de su hermana para ir a la finca, si bien ha caído en contradicciones sobre las citas con su hermana, recordándole además el Ministerio Público la localización de llamadas por repetidores.

Además, comenta que estuvo en casa de sus padres antes de ir a la finca «no más de 15 o 20 minutos», pero según las cámaras estuvo cuatro minutos, ha recordado la fiscal, al tiempo que Bretón ha explicado que los niños se quedaron dormidos en el coche.

Durante su estancia en la parcela, dice que estuvo quemando bolsas con objetos de una limpieza y cree que quemó apuntes de su exmujer. En cuanto a los restos, precisa que en la misma hoguera ya se habían quemado en otras ocasiones «cabezas de carnero», pero que el 8 de octubre «no» quemó ningún animal, ha defendido, para indicar que no cree que la hoguera estuviera encendida más de 15 minutos.

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Posteriormente, dice que estuvo en la casa ordenando «cosas» y sobre las 17,30 horas abandonó la finca ya con la candela «apagada» y supuestamente se dirigió a la Ciudad de los Niños con sus hijos. Una vez en el Parque Cruz Conde, «se entremezclan con un grupo de personas», él dice que se sienta en una barra, pero el grupo «siguió avanzando» y los perdió de vista «un instante, ocho segundos», y a partir de ahí comienza a buscar a sus hijos, pero sin resultados.

Después de acudir con los agentes a la finca y ver la hoguera, Bretón dice que «es completamente falso» que los agentes intentaran que confesara y dijera qué es lo que había hecho con sus hijos, a lo que ha agregado que «ojalá pudiera saber dónde están mis hijos», puesto que «el único sufrimiento que estoy teniendo es no poder compartir tiempo con mis niños», y asegura que «nunca» ha odiado a su mujer.

Al respecto, ha subrayado que «nunca» pensó en separarse de ella y no imaginaba que fuera a separarse ella de él, pues, era «la persona en la que más confío. También ha comentado que fue al psicólogo porque tiene «manías, pero no implican cosas negativas».

Tras ser preguntado por la acusación por el hecho de que Bretón piense que los niños iban a aparecer en la finca si se habían perdido en el parque, el acusado ha respondido que «las personas que saben donde están mis niños lo pueden contestar».

Sobre la hoguera, ha insistido en que era «redonda, para nada rectangular» y aclara que la información sobre los medicamentos se la ha dado él a la Policía. Cuestionado sobre una carta que aparece en la finca sobre el estado en el que se encontraba su hijo ese fin de semana, Bretón alega que «quien la haya puesto ahí lo sabe perfectamente» y dice que no tiene una explicación para la misma.

En cuanto al interrogatorio de la defensa, Bretón ha descrito las ropas que llevaban sus hijos, en las que no había hebillas metálicas ni botones, según sí se recoge en un informe pericial sobre la hoguera, por lo que cuestiona la procedencia del botón de la hoguera, que movieron los agentes con «los pies y palos», ha declarado.

La acusación espera que Ruth Ortiz declare mañana

La acusación particular espera que Ruth Ortiz declare este miércoles en el juicio, aunque se encuentra «fatal» y necesita que «todo termine cuanto antes», según ha comentado su abogada, María del Reposo Carrero, quien entiende que dicha jornada será «la peor» porque comparece su cliente y espera que pueda declarar.

En declaraciones a los periodistas tras concluir la sesión de este martes con los testimonios del acusado, la letrada ha manifestado sobre el mismo que «no ha aportado nada, como esperábamos», si bien apunta que «no solo se contradice», sino que «ha comentado cosas nuevas», como el hecho de que haya dicho que había una segunda hoguera aparte de la suya en otra finca.

En este sentido, la abogada lamenta que Bretón «no se ha salido de su línea habitual», motivo por el que «no esperaba nada de él». No en vano, considera que el juicio empieza a principios de julio con las declaraciones de los peritos, de manera que «hoy era un puro tramite y lo que diga él está de más».

En cuanto al hecho de que hable en presente de sus hijos, Carrero lo achaca a que «viene muy bien aleccionado» para declarar. En cualquier caso, asegura que Bretón era «muy rígido con los niños», que le tenían «verdadero pánico y miedo» y no era «buen padre». A su juicio, «finge tanto que se cree su propia historia».

Por su parte, el abogado de la defensa, José María Sánchez de Puerta, ha destacado que le ha gustado «mucho» la sesión, porque su cliente ha declarado «muy tranquilo y sereno», aunque «le han metido los dedos tanto» y apunta, en declaraciones a Europa Press, que las contradicciones en las que ha caído son «mínimas».