La unidad de estupefacientes de la Policía Judicial de Palma trasladó uno de refuerzo, que permaneció todo el día en el parque de bomberos de Ciutadella. | KIKA TRIAY

Una avioneta que volaba a escasa altura descargó sobre las diez de la mañana de anteayer martes una mochila repleta de cocaína en la zona del Pilar, en la costa norte de Ciutadella. Una furgoneta, que la estaba esperando en tierra, recogió la droga y marchó del lugar sin que la Policía haya podido dar todavía con su paradero.

Un payés que seguía atónito el vuelo de la avioneta alertó de inmediato a los efectivos de seguridad, pero cuando llegaron se encontraron la mochila vacía y restos esparcidos de una sustancia blanca, que resultó ser cocaína de buena calidad.

Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil se coordinaron con urgencia para montar un operativo que conformó varias barreras de control a lo largo de la carretera Cala Morell y, sobre todo, del camino del Pilar. Los coches y furgones policiales se sucedían a lo largo de todo el camino, desde el aparcamiento hasta el mismo acceso a la zona desde la carretera general.

A lo largo de la mañana, los agentes de la Policía Nacional de Ciutadella inspeccionaron todas las furgonetas que transitaban por el camino y hasta se acercaron a las fincas más próximas para intentar seguir el rastro del vehículo sospechoso. Pero muchas de ellas tienen el acceso cerrado con candado y la única escapatoria posible es por el Camí de Cavalls que recorre la costa norte. Por eso, los agentes asignados al caso temen que la furgoneta lograra escapar antes de que las fuerzas de seguridad hicieran acto de presencia en la zona.

La Policía de Ciutadella, coordinada con el inspector Luis Fernández, prosiguió ayer con el rastreo sirviéndose del auxilio de la unidad de estupefacientes de la Policía Judicial de Palma, que desplazó hasta un helicóptero para colaborar en la búsqueda. Los investigadores volvieron a acercarse a los llocs más cercanos y requirieron la colaboración de payeses y residentes para que les informen de cualquier pista.

A falta de suficientes hilos de los que tirar, las miras policiales están puestas ahora en escrutar las coordenadas de vuelo seguidas por la avioneta con el objeto de ‘cazar’ primero al piloto y determinar su grado de implicación en el pase aéreo de droga. La operación sigue en marcha y no se descarta que en las próximas horas se produzcan las primeras detenciones.