Imagen de un control de la Policía Local en Son Gotleu, donde apareció el taxista. | Julio Bastida

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Condenado por dormir la mona en el taxi. La Audiencia Provincial ha ratificado una pena de multa y de retirada del carné durante 16 meses a un taxista al que la Policía Local de Palma pilló borracho y dormido en su vehículo en medio de la calle.

Los hechos ocurrieron en octubre del año pasado. Dos policías vieron a un taxi atravesado en sentido contrario en el camí de Son Gotleu, a la altura de la calle José de Diego. El conductor tenía la cabeza recostada en el volante. Cuando se despertó, los policías le hicieron una prueba de alcoholemia. Dio positivo: 0,74 miligramos en litro de aire, cinco veces lo permitido para un conductor profesional.

A la hora de repetir la prueba, como es obligatorio, el taxista ni siquiera pudo soplar. Además, los policías reseñaron que su actitud era «desafiante, insultante y muy poco colaboradora».

La defensa del conductor se basaba en el testimonio de un amigo del taxista que decía que era él quien condujo el coche. Este hecho, según la sentencia, casa mal con que el taxista apareciera con la cabeza echada en el volante.