Imagen del coche siniestrado. | Bombers de Mallorca

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La carretera de Llucmajor a Campos fue escenario ayer, de nuevo, de un accidente mortal. Un ecuatoriano de 38 años fue hallado sin vida dentro de un coche horas después de estrellarse en una finca.

Sobre las ocho de la mañana, unos turistas se pararon junto a unos terrenos y descubrieron, por casualidad, que al fondo había un Citroën ZX volcado y destrozado. Había colisionado contra una pared y después las ramas de un árbol reventaron la cristalera delantera.

Hasta el kilómetro 34-500 de esa carretera, a sólo uno y medio de la entrada de Campos, se desplazaron bomberos del Consell de Mallorca, guardias civiles de Tráfico y sanitarios. En el habitáculo interior sólo se encontraba el conductor, con el cinturón puesto, y aparentemente sin constantes vitales. Los médicos, en efecto, sólo pudieron certificar su muerte, que le había sobrevenido bastantes horas antes, quizás la noche anterior.

La víctima mortal, entre sus ropas, llevaba una documentación que permitió que fuera identificado como un inmigrante ecuatoriano de 38 años.

Los agentes del Sector de Tráfico repararon en un detalle importante: el motor del turismo estaba completamente frío, lo que reforzaba la hipótesis de que el accidente se había producido bastantes horas antes. Sin embargo, según informaron en fuentes policiales, no se había interpuesto denuncia por su desaparición, posiblemente porque sus allegados pensaban que estaba a punto de volver a casa.

Autopsia

El fallecido fue rescatado de entre los hierros por los bomberos de los parques de Llucmajor y Felanitx, y después la funeraria lo trasladó hasta el instituto anatómico forense, donde está previsto que se le practique la autopsia en las próximas horas.

El coche quedó en estado se siniestro total y los investigadores confirmaron que carecía de seguro. Se da la circunstancia de que en esa misma finca el año pasado un Mercedes SLK entró y chocó contra una pared, aunque no hubo víctimas mortales.