TW
2

Un joven de 26 años ha aceptado hoy en un juicio celebrado en la Audiencia de Palma cuatro años y seis meses de prisión por apuñalar al dueño de una pizzería de Son Servera alterado por el ruido del local.

También se le prohíbe a acercarse y comunicarse durante nueve años con su víctima, de la que ya tiene orden de alejamiento desde que sucedieron los hechos.

La Sala le aplica las circunstancias atenuantes de reparación del daño, ya que ha pagado a la víctima 4.256 euros, y de retraso mental leve combinado con consumo habitual de drogas.

Según el fiscal el procesado, Juan M.G. se dirigió sobre las once y media de la noche del 16 de julio de 2009 al restaurante situado frente a su domicilio de Son Servera, en un estado muy alterado.

Una vez en el local se dirigió a uno de los propietarios al que recriminó el alto volumen con que sonaba la música del establecimiento.

El dueño del mismo le dijo que seguiría sonando hasta las doce de la noche, por lo que el acusado se alteró más, ante lo que el primero intentó calmarle y le acompañó a la vía pública para que entrara en razón.

Sin embargo, en ese momento el procesado sacó una navaja de unos diez centímetros de hoja de la parte posterior de su cintura, que portaba con una funda, y le asestó un navajazo en la cavidad axilar izquierda de la víctima, que sufrió una gran hemorragia y por lo que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente de urgencia.

Mientras el herido era trasladado a un centro médico el acusado abandonó el lugar para volver escasos minutos después portando esta vez un cuchillo de cocina con el que amenazó a los clientes y empleados del establecimiento con matarles, hasta que mediaron sus padres para que depusiera su actitud y abandonara el lugar.

El fiscal pedía inicialmente siete años de prisión por delito de homicidio en grado de tentativa.