Instante en el que el cuerpo era retirado por los servicios funerarios de Maó. | S. Cases

TW

Una persona fallecida por cinco heridas de arma blanca es el trágico balance de una discusión acaecida este martes en el cuarto piso del número 91 de la calle Maria Lluisa Serra de Maó. Los vecinos del inmueble empezaron a sospechar que algo iba mal cuando sobre las 17.30 horas se empezaron a oír gritos motivados por una fuerte discusión. Viendo el cariz que tomaban las cosas alertaron a la policía que se personó en el edificio. Allí encontraron al inquilino del piso, un marroquí de 23 años que responde a las iniciales M.A. con cinco heridas de arma blanca que le provocaron la muerte.

Los agentes también encontraron y detuvieron a un colombiano de 32 años cuyas iniciales son W.C.I. Lo esposaron como presunto autor del homicidio del marroquí y se lo llevaron hasta el hospital Mateu Orfila ya que sus ropas estaban llenas de sangre. En el centro médico le atendieron de urgencias aunque no se reveló si estaba también herido ya que el juez decretó secreto.

Según el director insular de la Administración, Javier López-Cerón, W.C.I. debía pasar la noche en dependencias policiales a la espera que durante el miércoles preste declaración sobre lo acaecido en la calle Maria Lluisa Serra. Uno de los aspectos que más interesa saber es el origen de la discusión ya que López-Cerón afirma que se desconoce el posible móvil de esta muerte.

Tras comprobar el alcance de lo sucedido la policía nacional acordonó el inmueble y la policía local cortó el tráfico por la calle para facilitar la llegada de vehículos de agentes para investigar el homicidio.

Sobre las siete y diez llegó hasta el lugar de los hechos la juez titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número uno de Maó, María Victoria Villanueva García-Pomareda, que se encontraba de guardia. Le acompañaba el secretario judicial y tras unos minutos realizando las diligencias oportunas se ordenó el levantamiento del cadáver.

Los operarios de la funeraria retiraron el cuerpo pocos minutos después de las ocho de la tarde. A pesar de esto el edificio siguió acordonado por la policía que mantenía abierta su investigación. Cualquier vecino que quisiera acceder a su piso en el inmueble debía ser identificado previamente por los agentes. La calle también permaneció cortada al tráfico entre Pedro María Cardona y Avinguda Menorca.

Entre las autoridades de la ciudad cundía el estupor por la noticia. La alcaldesa de Maó, Águeda Reynés, señaló que «nadie se podía imaginar algo así porque no tenemos ninguna noticia de enfrentamientos anteriores entre estas personas o integrantes de sus respectivas comunidades».