Dos guardia civiles observan el autobús accidentado. | Vasil Vasilev

TW
40

Doce heridos, uno de ellos de carácter grave, fue el balance de un aparatoso accidente de tráfico registrado ayer en la carretera de Sóller, en el término de Bunyola.

El siniestro se produjo en torno a las 14.20 horas, en el punto kilométrico 15,100 de la MA-11, antigua C-711, es decir, la carretera que une los municipios de Sóller y Palma, concretamente en las proximidades del restaurante Can Penasso.

Al parecer, y según las primeras hipótesis de la investigación, el conductor de un autobús que cubría la línea Sóller-Palma sufrió un infarto, según el electro que le practicaron nada más producirse el accidente, lo que motivó la pérdida de control del bus, que se estrelló contra la pared de piedra de la parcela de una vivienda.

En el momento de sufrir el accidente, el autobús iba en dirección a Palma, y se salió de la vía por su margen derecho.
Como consecuencia del fuerte impacto, al menos tres de los pasajeros salieron despedidos por las ventanas del autobús, cayendo en el jardín de la vivienda particular, propiedad de un conocido atleta.

Rápidamente, la central del 061 envió hasta el lugar de los hechos dos ambulancias medicalizadas (UVI) y dos más de soporte vital básico, cuyo personal se hizo cargo de los heridos. Por su parte, la Agrupación del Sector de Tráfico de la Guardia Civil también colaboró en las labores de ayuda a las víctimas, acordonó la zona y procedió a la realización del atestado e investigación de lo ocurrido.

Según el balance médico oficial facilitado por el 061, de los doce heridos, el conductor es el único cuyo estado es grave y precisó ser trasladado al hospital de referencia de Son Espases.

En el autobús viajaban 16 personas, cuatro de ellas salieron ilesas, once resultaron heridas leves y una grave.
El conductor fue identificado como Pedro P.B., de 45 años de edad.