Parte del cableado público recuperado por la Guardia Civil tras los robos en Llucmajor y Marratxí. | Ministerio de Interior

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Dos jóvenes de 22 y 23 años de edad, ambos de nacionalidad española, fueron los responsables de que 17 calles de Llucmajor y Marratxí se quedaran sin alumbrado público. La pareja sustrajo más de una tonelada de cobre del cableado, con la intención de venderlo en empresas de reciclajes.

De un tiempo a esta parte, la Benemérita recibió distintas denuncias por robos de cable en las urbanizaciones de sa Torre, Las Palmeras y el polígono industrial de Son Noguera, en Llucmajor. En total, doce calles quedaron sin luz por las tropelías de los desconocidos.

También en Marratxí

Casi al mismo tiempo, los delincuentes actuaron en Marratxí, en concreto en la urbanización de Sant Marçal, en tres calles más, y en sa Vinya de Son Verí, en otras dos avenidas.

La Guardia Civil del cuartel de Llucmajor montó discretos operativos de vigilancia en los dos municipios y se entrevistaron con algunos vecinos, para saber si alguien había visto un coche o furgoneta sospechoso por los tramos donde se había sustraído el cableado del alumbrado público. A raíz de las intensas gestiones, los investigadores obtuvieron algunos indicios y poco después estrecharon el cerco sobre dos españoles que almacenaban, al parecer, una gran cantidad de cobre. Los dos jóvenes fueron detenidos y se confirmó que, en efecto, escondían una tonelada de ese material, que se correspondía con el sustraído en las urbanizaciones de Llucmajor y Marratxí.

Las detenciones se practicaron el pasado día 15 y los acusados han sido puestos a disposición judicial.

El cobre, envuelto todavía en plástico negro, estaba guardado porque los ladrones tenían previsto venderlo en pequeñas cantidades, para no levantar sospechas. También querían despojarlo del plástico, para que nadie de las empresas de reciclaje pudiera sospechar su origen.