La Guardia Civil explica cómo llegó a desmantelar la operación Burka. | Alejandro Sepúlveda

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La Policía Judicial de la Guardia Civil de Inca y Llucmajor ha esclarecido más de 30 robos en chalets ubicados en los términos municipales de Inca, Sineu, Binissalem, Algaida, Bunyola, Santa Maria y es Pont d'Inca.

Los agentes llevaban meses investigando pero, el detonante que les ha llevado al esclarecimento del caso se produjo el pasado viernes. Este periódico informó que tres encapuchados asaltaron un chalet en Sencelles. Horas antes habían hecho lo mismo otros tres, en Binissalem.

La Guardia Civil de Inca tuvo la declaración de un testigo, que vio a un turismo de la marca Audi en el lugar de un robo. De uno de los chalets de Binissalem se llevaron una motocicleta, y en los otros efectos por valor de más de 30 mil euros.

Con los datos del coche se llegó el lunes a la plaza Pere Garau, en Palma. En la calle Regal se encontró la moto robada en Binissalem. Poco después los agentes vieron salir a cuatro sospechosos de una casa de la calle Lluís Martí. Los siguieron hasta el Camí de Can Brou, en Algaida, donde los ladrones perpetraron otro robo. Los agentes siguieron su pista para llegar al lugar donde guardaban los efectos robados, y en el camino se encontraron con agentes de Llucmajor, con los que unieron sus fuerzas.

Los sospechosos fueron interceptados en la calle Lluís Martí y al ir a ser detenidos sacaron dos pistolas. Uno fue detenido y el resto identificados. La operación se llama 'Burka' y se ha recuperado una gran cantidad de material robado.