Rooni C., fotografiado de espaldas en su domicilio mallorquín, cuando estaba retenido en la Isla. | Redacción Sucesos

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Los restos de semen hallados en la ropa interior de una joven que denuncia haber sido violada en el Port de Pollença por un prestigioso abogado de EEUU no incriminan al acusado. Esta nueva prueba viene a complicar más las cosas y la jueza de Inca volvió a tomar declaración hace unos días a la denunciante. La defensa de Roonie C., el acusado, pide que se le devuelva la fianza de 60.000 euros que depositó para eludir la prisión provisional.

Roonie C. siempre ha sostenido que su joven ayudante lo denunció para escalar posiciones en la empresa internacional para la que trabajan y que nunca hubo ni abusos sexuales ni contacto íntimo.

Retenido

En la noche del 12 de mayo de 2011 supuestamente abusó de la chica en un apartamento del Port de Pollença y al día siguiente la Policía Judicial de la Guardia Civil lo detuvo allí mismo. Pasó dos semanas en prisión y después su madre reunió los 60.000 euros de fianza y consiguió salir, aunque permaneció muchos meses retenido en Mallorca, con el pasaporte retirado.

Su abogado defensor, Jaime Campaner (del bufete Valdivia-Campaner) solicitó un análisis de ADN en unos restos hallados en la ropa interior de la denunciante. Tras meses de espera, esos resultados han descartado que se tratara de semen del sospechoso. La joven sostuvo que llevaba dos meses sin mantener relaciones sexuales, por lo que el pasado día 28 la jueza de Inca la citó para que aclarara esta contradicción.

La mujer explicó que el día antes de la supuesta violación había mantenido relaciones con un hombre, del que no pudo aportar ni la identidad, ni un teléfono y que la relación fue en el apartamento de ella. Preguntada sobre por qué no aportó este dato en su primera declaración, la mujer sostuvo que se había tratado de un error en la traducción, ya que ella no habla español.

Ahora, el letrado Campaner considera que son ya muchas las contradicciones en las que ha incurrido la denunciante y solicita al Juzgado de Instrucción número 2 de Inca que le devuelvan a su defendido la fianza de 60.000 euros.

Roonie C. ha podido regresar a su despacho de Washington, pero en los meses retenido en Mallorca ha perdido gran cantidad de clientes, según sostiene su defensa. La chica, por su parte, asegura que esa noche no gritó ni pidió ayuda porque estaba aterrorizada.