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Cuatro personas resultaron heridas en la medianoche de ayer al estrellarse un coche a gran velocidad contra un autobús y una parada de Can Pastilla. Según informó la Policía Local, el turismo huía tras cometerse un robo de un bolso en un restaurante próximo.

Los hechos ocurrieron poco antes de la medianoche, cuando un menor y un joven se acercaron a un restaurante de la Platja de Palma y le pidieron fuego a una joven que fumaba en la terraza. De repente, uno de ellos le arrebató el bolso y la pareja se dio a la fuga, en dirección a un coche que estaba estacionado a pocos metros. En el interior del vehículo, de la marca Citroën, esperaba al volante una chica, con el motor en marcha. Instantes después, el turismo arrancó a toda velocidad y se dio a la fuga, en dirección al Coll d'en Rabassa.

La víctima del robo comenzó a gritar y en poco tiempo la Policía Local fue informada del tirón. Sin embargo, antes de que pudieran intervenir, se produjo un espectacular accidente en el camino de Can Pastilla y, según los testigos, se trataba del mismo coche implicado en el tirón. El utilitario entró en una recta a una velocidad elevadísima y al tomar la curva perdió el control. Acto seguido invadió el carril contrario, chocó contra un autobús y salió despedido contra la parada del bus.

Pánico

Afortunadamente, eran las doce de la noche y había muy poca gente sobre la acera. Aún así, el grupo que esperaba vio que el Citroën se les venía encima y reaccionaron con pánico, corriendo en varias direcciones. Sólo uno de ellos -un hombre que estaba junto a una bici- no pudo escapar a tiempo y recibió un fuerte impacto en la pierna. Su bicicleta quedó aplastada.

El menor de doce años que iba en la parte de atrás del coche, al parecer sin cinturón de seguridad, rebotó contra el cristal y sufrió un traumatismo craneal. Los otros dos jóvenes sufrieron contusiones de diversa consideración. Un testigo denunció que uno de ellos había tirado un bolso en un solar próximo, que la policía halló poco después. En el interior había unos 200 euros, un teléfono Iphone de última generación y una cámara fotográfica, que la víctima del robo en la terraza del restaurante reconoció como suyos.

Los cuatro heridos fueron evacuados a un centro hospitalario y una grúa retiró el coche siniestrado, que quedó destrozado.