Los acusados, custodiados por la policía, durante el juicio en la Audiencia. | Alejandro Sepúlveda

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Tres hombres, vinculados con el envío de cuatro kilogramos de cocaína han sido condenados a 21 años de cárcel. La Audiencia impone la pena más baja al que actuó como correo del envío. La condena de este acusado no tiene más misterio: el Cuerpo Nacional de Policía le interceptó en el aeropuerto de Palma el 28 de enero de 2007 con 4.098 gramos de coca escondidos en un colchón que iba a su vez dentro de la maleta.

Los otros dos son los supuestos cabecillas: los que reclutaron al primero y le ofrecieron alrededor de 7.000 euros para ir hasta la República Dominicana y recoger la droga. En el juicio los tres acusados esgrimieron una serie de excusas alambicadas. De hecho, los tres se acusaban los unos a los otros de presionarse y chantajearse en la cárcel para cambiar la declaración del correo. Con este antecedente, la Audiencia Provincial opta en la sentencia por creer la primera versión que dio el correo cuando fue detenido por la policía. En ese momento dijo que fue a por la cocaína por encargo de los otros dos. De hecho, llevaba en su cartera un papel en el que tenía anotados el nombre y el teléfono móvil de los otros dos acusados: ambos de nacionalidad dominicana.

El correo compartió celda en el centro penitenciario con uno de los otros dos acusados. Éste hecho motivó, según la Sala, los sucesivos cambios de versión que ha realizado el acusado: «Es más que probable que recibiera presiones para cambiar la declaración original, sobre todo teniendo en cuenta el miedo que manifestó, al ser detenido, que le producía su compañero».

También descarta la sentencia la validez de una carta que los dos que compartían celda dicen que recibieron del otro acusado, en la que les presionaba para que le exculparan. De hecho, llegó a pagar cien euros al correo. Estos hechos fueron objeto de otra investigación en los juzgados que se archivó después de que un perito caligráfico determinara que la letra de la carta no era la del otro acusado.

Junto a la pena de prisión, los dos que encargaron la recogida de la droga tendrán que pagar una multa de un millón de euros y el correo de medio millón. La sentencia aún no es firme y se puede recurrir ante el Tribunal Supremo.