Armas, ropa y objetos intervenidos por la policía al motero. | Alejandro Sepúlveda

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Otras tres mujeres han denunciado a José Ángel N.S., el motero de Palma que ya fue detenido en septiembre pasado por sedar a señoras a las que luego supuestamente violaba y robaba. El Cuerpo Nacional de Policía ha arrestado de nuevo al sospechoso, que ayer por la noche seguía declarando en el juzgado de guardia.

José Ángel, en casi todos los casos que se le imputan, conoció a sus víctimas a través de una conocida red de contactos de internet. Tras su última detención, de la que quedó en libertad provisional, una de las víctimas empezó a recibir mensajes sms en su teléfono móvil, de un supuesto policía. El desconocido le recomendaba que retirara la denuncia contra el motero y se ofrecía para protegerla: «Eres demasiado bonita para estar sola».

Sospechas

La señora de 49 años, tras recibir ese último mensaje, tuvo claro que no se trataba de un policía y acudió a la Jefatura para contar lo sucedido. Los agentes abrieron una investigación y descubrieron que los dos móviles utilizados habían sido comprados por mujeres que, en un momento u otro, tuvieron relaciones con José Ángel.

El motero, tras dejar de verlas, siguió utilizando los teléfonos sin que ellas lo supieran, aunque dejó pistas y la policía pudo llegar hasta él. A una de ellas, además, le había estafado 1.000 euros bajando itunes de internet, con los datos personales de la víctima. La policía también descubrió que en noviembre pasado, el acusado se llevó a una señora a un hotel. Le ofreció una Coca-Cola y después la fémina perdió el conocimiento. Cuando despertó, le había sustraído un módem USB. Con otra, compartió un café en casa de ella y también quedó dormida tras beberlo. Al día siguiente le faltaban 800 euros. A la tercera víctima, le ofreció un pastel y un refresco y el efecto fue el mismo. Luego le sustrajo una televisión.

La policía ha registrado el domicilio de José Ángel y se ha incautado de un potente somnífero (Benzodiacepina), joyas de mujeres, dos pistolas de fogueo y aire comprimido, ordenadores, ropa de motero y otras pruebas inculpatorias.