El establecimiento asaltado en la madrugada de ayer en la barriada de Son Rapinya. | Alejandro Sepulveda Soler ALEX S

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Tres encapuchados armados atracaron en la madrugada de ayer un salón de juego de la barriada palmesana de Son Rapinya. El Grupo de Atracos del Cuerpo Nacional de Policía montó un dispositivo especial para localizar a los implicados, que consiguieron huir.

El asalto se produjo sobre las cuatro de la madrugada, cuando unos individuos que cubrían sus rostros con pasamontañas irrumpieron de repente en el establecimiento. Los delincuentes iban armados con pistolas y obligaron al encargado a entregarles todo el dinero que había en ese momento en la caja, que ascendía a unos 4.000 euros.

Huida

A continuación, los hampones se dieron a la fuga, en dirección a la calle principal de Son Rapinya. Los investigadores sospechan que habían estacionado un vehículo en la inmediaciones, y que luego escaparon.

En la inmediaciones del punto de juego hay al menos dos sucursales bancarias, con cámaras de seguridad, y los agentes del Cuerpo Nacional de Policía tienen previsto revisar las grabaciones por si la llegada o la huida del trío quedó registrada.

El responsable del local atracado avisó de lo sucedido y varias dotaciones del CNP se desplazaron hasta Son Rapinya. Los agentes se entrevistaron con el afectado y después inspeccionaron el negocio, en busca de huellas o indicios sobre los autores del atraco.

De la forma de actuar de los tres encapuchados se desprende que habían estado antes en el punto de juego, posiblemente como clientes, y que conocían el funcionamiento y el horario del establecimiento. En el año 2006 el salón de juego de Son Rapinya fue asaltado, también por unos delincuentes armados, que después arrojaron la pistola simulada en un contenedor de basura. En aquella ocasión, el Cuerpo Nacional de policía recuperó el arma y detuvo a los implicados, que pasaron a disposición judicial.

En el asalto de ayer de madrugada en Son Rapinya, los tres encapuchados también utilizaron varias pistolas, aunque los investigadores sospechan que eran simuladas. Al cierre de esta edición no se habían practicado detenciones y el 091 seguía varias pistas.