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La Policía Nacional ha desarticulado una trama que defraudó 800.000 euros a la Agencia Tributaria mediante la falsificación de facturas para beneficiarse de deducciones fiscales, en una investigación en la que han sido detenidas seis personas y otras ocho han quedado imputadas, la mayoría de ellas en Palma.

Las facturas contabilizaban trabajos, en su mayoría ficticios, a los que se incrementaba el importe para obtener mejores beneficios fiscales por deducciones en el IVA y el Impuesto de Sociedades, ha informado en un comunicado la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil.

La trama llegó a utilizar como testaferros a un jardinero o responsable de la limpieza de una empresa, quienes cobraron cantidades mensuales a cambio de prestar su identidad para asumir cargos sociales en las empresas investigadas.

La operación se inició por un informe de la Delegación Especial en Baleares de la Agencia Tributaria que detectó facturas de dudosa procedencia para incrementar los balances y las contabilidades empresariales a fin de obtener beneficios directos en las deducciones del IVA y en el Impuesto de Sociedades.

En el «epicentro» de la trama figuraba un empresario mallorquín fallecido, cuya identidad no ha sido facilitada, junto a otros dos de los detenidos, ambos con antecedentes por estafa y blanqueo de capitales, que actuaban como gerentes de decenas de sociedades.

Sin embargo, según las Policía, los gerentes eran los verdaderos artífices de las contabilidades ficticias de aproximadamente cien sociedades.

Además de los dos cabecillas, fueron detenidas otras cuatro personas que actuaban como testaferros ocupando cargos sociales ficticios a cambio de dinero o de regularizar la situación legal en España.

Mediante estas suplantaciones, los verdaderos autores eludían responsabilidades directas.

De estos seis acusados por delitos contra la Hacienda Pública y falsedad documental, cuatro han sido detenidos en Palma, uno en Valencia y otro en Barcelona, han informado a Efe fuentes policiales.

Otras ocho personas han sido imputadas por facturas por trabajos, la mayoría ficticios, a los que se incrementaba el importe. Todos ellos son residentes en Palma.

El asesor fiscal de esta trama ha reconocido haber «inflado» la facturación a petición de la empresa utilizando identidades de personas que a lo largo de su vida tuvieron alguna vinculación empresarial o mercantil con él.

La investigación ha descubierto que una de las facturas presentadas llegó a alcanzar los 130.000 euros.

La operación ha sido desarrollada por la Brigada Provincial de Policía Judicial Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos de la Jefatura Superior de Policía de Baleares, con la colaboración de la comisaría local de Onteniente y la Jefatura Superior de Policía de Cataluña.