Las mujeres pretendían intercambiar sus indentidades ante la Dirección Provincial de Tráfico. | ultimahora.es

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Condenada por no saberse las señales. La Audiencia Provincial ha ratificado la condena a dos mujeres por un delito de falsedad. Una se hacía pasar por la otra y acudía a Tráfico para hacer el examen teórico de conducir. Las tres primeras veces suspendió, pero no fue descubierta. A la cuarta, los examinadores descubrieron el amaño. Conclusión: detenida y suspensa.

Las dos mujeres son inmigrantes subsaharianas con residencia legal en España. En el año 2008 quedaron de acuerdo para que una de ellas se presentara a los exámenes teóricos para obtener el permiso B de conducir. Para ello se presentó directamente ante la Jefatura Provincial de Tráfico con la documentación de su compañera. Confiaban en que la fotografía de una mujer de color fuera suficiente para llevar a cabo el engaño. Ni la diferencia de edad entre ambas las echó para atrás: la suplantadora tiene 36 años y la que aspiraba al carné 27.

El engaño funcionó bien en al menos tres ocasiones, los días 8 y 15 de abril y dos de junio de 2008. En todas ellas, la mujer se presentó al examen, rellenó el test y lo firmó en nombre de la otra. El resultado fue igual de malo en estas tres ocasiones. A la cuarta, el 21 de julio de 2008, los funcionarios encargados de vigilar durante la prueba se percatan de que la mujer que se ha presentado no es la de la foto de la tarjeta de residencia. Se descubre el engaño y las dos mujeres son detenidas por un delito de falsedad documental. Dos años después fueron condenadas a una pena de seis meses de cárcel cada una por un juzgado de Palma. La condena implicaba también una multa de 540 euros.

La defensa de las acusadas recurrió la condena. Sostenía que dado que no llegaron a obtener el carné, el delito se había quedado en una mera tentativa. La Audiencia Provincial recuerda que la falsedad se consuma desde el momento en el que se rellena el examen: «No habrá de olvidarse que la acusada realiza la acción hasta en cuatro ocasiones y es sólo en la última cuando se advierte la falsedad, de ahí que la condena lo sea por un delito continuado». En caso de que hubiera aprobado en cualquiera de las tres ocasiones, la mujer hubiera obtenido el teórico y hubiera podido conseguir el carné de conducir.