La Policía Nacional y Local mantendrá un fuerte dispositivo policial en el barrio palmesano de Son Gotleu hasta que se disipe el «peligro de revuelta», después de los incidentes producidos el pasado lunes, tras la muerte de un joven nigeriano tras caerse desde un cuarto piso y de la que, en un principio, los nigerianos culparon a los gitanos, si bien la Policía ya ha descartado la implicación de terceras personas.

Así lo han confirmado fuentes de ambos colectivos policiales, que han señalado que, por el momento, no se han vuelto a producir los citados incidentes, ni ningún tipo de enfrentamiento entre el colectivo nigeriano y gitano, a pesar de lo cual han insistido en que continuarán con la misma presencia que en los últimos días para evitar que se vuelvan a reproducir.

Mientras que la Policía Nacional no revela, por motivos de seguridad, el número de agentes que permanecerán durante estos días en Son Gotleu, la Policía Local ha detallado que continuarán durante el día y la noche unos 25 agentes vigilando para preservar la convivencia en el citado barrio. No obstante, ninguno de los dos cuerpos desvela hasta cuándo se va a mantener el actual dispositivo policial, ya que coinciden en afirmar que permanecerán «hasta que haga falta».

Así, la Policía Local ha confiado en que se vaya «calmando» la «tensión» vivida en los últimos días, tras el enfurecimiento de un gran número de nigerianos vecinos de Son Gotleu, que acusaban a los gitanos de ser responsables directos de la muerte de su compatriota, por lo que se temió que hubiera enfrentamiento en las calles entre ambos colectivos.

Precisamente, al día siguiente de conocerse el fallecimiento de Ofosa Ekosun, varios nigerianos comenzaron a causar daños en el mobiliario urbano y en los vehículos de Son Gotleu, así como a enfrentarse a la Policía, lo que provocó la detención de cinco hombres de esta nacionalidad que, tras dormir una noche en los calabozos, fueron puestos a disposición judicial, donde se decretó su libertad con cargos.

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Entre los agentes de la Policía Nacional que están participando en el dispositivo de Son Gotleu, se encuentran las Unidades de Intervención Policial (UIP) llegan a Mallorca de otras Comunidades Autónomas, como Madrid y Valencia para reforzar la seguridad en verano, entre ellos, los que integran el operativo especial para proteger a la Familia Real durante sus vacaciones estivales en el Palacio de Marivent.

De este modo, la Policía Nacional y la Local continúa en el citado barrio, a pesar de que los representantes de los nigerianos y del colectivo gitano negaran este miércoles que mantengan una «guerra», por lo que se han comprometido a mantener la convivencia.

Nigerianos y gitanos niegan cualquier conflicto

Tras el encuentro celebrado entre la comunidad nigeriana y gitana, se acordó confiar en la Justicia, para que dilucide si hubo alguna persona responsable en la muerte del joven nigeriano, al tiempo que el regidor de Seguridad Ciudadana, Guillén Navarro, y la teniente de alcalde de Bienestar Social, Sandra Fernández, les pidió que transmitan a sus respectivas comunidades que el enfrentamiento entre ambas «no existe realmente, sino que ha sido una cosa puntual».

Al finalizar la reunión, el representante de los nigerianos en Son Gotleu, Robert Uwagboe, se dirigió a sus compatriotas a quienes les pidió que confíen en la Justicia, al tiempo que les dijo que «todos queremos que haya paz y estamos luchando por ella», por lo que les instó a que no se tomen la Justicia por su mano.

A continuación, el representante del colectivo gitano, Joaquín Fernández, se dirigió también a los nigerianos a quienes les transmitió que «entre ambos pueblos nunca ha habido un conflicto», al tiempo que se comprometió a que si la ley no hace justicia con el pueblo nigeriano, los gitanos se comprometen a realizar una marcha para exigirla.