Los cinco nigerianos detenidos tras los disturbios en Son Gotleu quedaron ayer en libertad tras declarar ante el juez de guardia en Palma. Todos ellos quedan imputados de delitos de atentado a la autoridad, daños y desórdenes públicos.
De los cinco sólo uno de ellos tenía un expediente de expulsión abierto ya que cuenta con varios antecedentes policiales. Sin embargo, el juez decidió ayer dejar en suspenso la tramitación dado que el arrestado acreditó que mantiene una relación estable con una ciudadana española y que planea casarse con ella. La mujer aseguró estos extremos ante el juez.
Los nigerianos detenidos fueron visitados en los calabozos de Via Alemania por el presidente de la Federación de Asociaciones de Nigerianos de Baleares. Entre sus compatriotas de Son Gotleu inquietaba el estado de ellos tras los choques con la policía y el retraso en el pase a disposición. Los cinco fueron conducidos a los juzgados por la mañana y tuvieron que volver por la tarde para declarar ante la acumulación de detenidos en la sede judicial, entre ellos la imputada por el 'crimen de los Pullman'.
Pesquisas
También ayer compareció en dependencias policiales la hermana de Efosa Okosun, el joven cuya muerte desencadenó los disturbios. Ésta ratificó ante los agentes las sospechas de que la muerte de su familiar no fue accidental.
La investigación mantiene con total seguridad que la caída fue accidental. Una de las pruebas clave en este sentido son las huellas del fallecido que se encontraron en la barandilla del edificio. Estas señales indican que momentos antes de caer, Okosun se sujetaba con las dos manos, lo que descarta que fuera arrojado por terceras personas. De esta manera, las pesquisas del Cuerpo Nacional de Policía se dirigen a esclarecer cuál era el motivo por el que el joven estaba encaramado en el balcón del inmueble del que se precipitó.