Agentes del GAP (Grupo de Atención Preventiva) de la Policía Local de Palma procedió a la detención de uno de los grupos organizados más activos de la zona.

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Los agentes de la Policía Local de Palma tienen, desde hace unos días, vía libre para actuar, con todo el peso de la ley, contra los carteristas, mafias de prostitución, vendedores ambulantes ilegales, collas de trileros y delincuencia en general.
De hecho, no sólo son buenas palabras, desde la nueva dirección de Cort se ha enviado de manera permanente al Grupo de Atención Preventiva (GAP) para reforzar la presencia policial en la zona turística.
Los resultados no se han hecho esperar y la disminución de actos delictivos en general ha disminuido considerablemente y la percepción ciudadana de seguridad está en los índices más elevados de los últimos años.
«Hay mucho trabajo por hacer y vamos por el buen camino», afirma un mando policial consultado por este periódico.
Un equipo de Ultima Hora ha realizado un trabajo de investigación que demuestra el 'modus operandi' de los carteristas y el daño que provocan a sus víctimas. Además, les ofrecemos la secuencia de los robos, en algunos casos con violencia y, especialmente, el buen trabajo que están realizando los agentes de la Policía Local que no dan tregua a los delincuentes.
Entre las doce de la noche y las siete de la mañana diferentes grupos de carteristas realizan su actividad profesional delictiva. Su radio de acción territorial se enmarca entre los Balnearios números 1 y 7, especialmente en primera, segunda y tercera línea de playa.
La policía sostiene que se mueven en vehículos de alquiler contratados con documentación falsa. El modo de actuación siempre es el mismo. Grupos de tres delincuentes. Los dos primeros son los encargados de abordar a sus víctimas. La mayoría de casos suelen elegir turistas que han ingerido una gran cantidad de alcohol. Son los denominados víctimas fáciles.
Acto seguido, sin mediar palabra alguna, se abalanzan sobre los turistas y les roban las carteras. En el supuesto caso que la víctima se percata del robo e intenta defenderse es cuando entra en escena el tercer integrante del grupo organizado. Se trata de un varón de grandes dimensiones y gran fuerza física, que ejerce las funciones de guardaespaldas.
En esta ocasión, nuestras cámaras lo han grabado todo y la policía ha procedido a su detención.
Las investigaciones y las diferentes actuaciones del grupo específico del GAP sigue su curso. Ahora también se refuerza la vigilancia sobre los tiqueteros de las discotecas y bares de ocio. La constancia de que sean ellos quienes avisaban a los carteristas de la presencia policial puede desembocar en detenciones. También se estrechará el control de coches de alquiler.
A partir de ahora, según los nuevos dirigentes policiales que están al frente de Cort, «la seguridad de la principal zona turística de la Isla se convertirá en una prioridad. También nos esforzaremos en potenciar la coordinación con los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que realizan una extraordinaria labor».
Los grupos de carteristas se han convertido en un grave problema para la zona turística. De hecho, antiguamente se limitaban a robar al descuido, pero actualmente, además de sustraer los objetos de valor, si son descubiertos agreden con suma violencia a sus víctimas.