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Balears está registrando un verano 'caliente' en materia de incendios forestales. En las últimas semanas, los siniestros de la Serra de Morna (Eivissa), y los de Artà, Calvià, Bunyola y Puigpunyent, han quemado cerca de 2.000 hectáreas de masa forestal. Además, se registró otro grave incendio agrícola en Mallorca, que afectó a los municipios de Llubí, Santa Margalida y Maria de la Salut, que calcinó 250 hectáreas de cultivos. Desde que el Institut Balear de la Natura (Ibanat) recibe una llamada por aviso de humo o incendio, a través del servicio de emergencias del 112, mediante las policías locales, la Guardia Civil, los bomberos o gracias a la alerta de uno de los vigilantes forestales instalados en las 26 torres de vigilancia de las Islas Baleares, se produce el siguiente procedimiento, tal y como explica Luis Berdiela, jefe de servicios de gestión forestal del Ibanat.

Despacho automático. En esta primera fase se actúa de manera inmediata, sin necesidad de verificar más datos. Con esta acción se logra la máxima capacidad de extinción en el menor tiempo posible en el lugar del conato. Se moviliza un helicóptero con una brigada de incendios forestales, un capataz, un agente de medios agrícolas y un técnico forestal.
Simultáneamente despega un avión de carga con capacidad para albergar 3.000 litros de agua y una patrulla en tierra formada por miembros del Ibanat y un vehículo moto bomba.
«Con esta acción se asegura un gran soporte para combatir el fuego, con un total de 24 operarios, repartidos en partes iguales por tierra y aire», explica Luis Berdiela.

En el lugar de los hechos. Una vez en la zona, se evalúa la situación y si se confirma que es un incendio, se actúa y se apaga. En caso de falsa alarma todos los operarios vuelven a sus bases.

Despacho ampliado. Esta fase se activa cuando el incendio no puede ser controlado por los operarios que han acudido en la fase de despacho automático. Se incorporan entonces refuerzos aéreos y terrestres de la brigada de incendios forestales. En caso de necesitar más refuerzos, se solicita la colaboración de los Bomberos, ya sea de Palma o del Consell de Mallorca, Medio Ambiente, Cuerpos de Seguridad del Estado, y de la Unidad Militar de Emergemcias (UME), así como Protección Civil, si se considera necesario.

Etapas. Una vez que los operarios empiezan a luchar contra el fuego y consiguen controlarlo, se pueden encontrar con diferentes etapas, que, según Berdiela, son las siguientes: Estable, fase en la que ya no existe peligro por un incremento de superficie; Controlado, se ha asegurado el perímetro de fuego; Extinguido, ya no existe ningún punto de ignición o ningún punto caliente. Por ejemplo, en el caso de Artà, el incendio forestal más grave de este año en Mallorca en cuanto a superficie quemada, el fuego estuvo dos días descontrolado. En el tercer día se consiguió llegar a la fase estable y en el cuarto se logró extinguir.

Precaución. Desde el Ibanat se lucha por concienciar a los ciudadanos de que la situación es extrema por culpa del clima, ya que estamos en un año muy seco y hay riesgo máximo de incendios, y se recomienda que se evite el uso del fuego.