Escombros en una céntrica calle de Lorca. | JUAN MEDINA

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El terremoto de Lorca fue registrado por el sismógrafo de Selva, aunque la población no lo ha llegado a percibir y tampoco ninguna infraestructura de la isla ha resultado dañada, según ha declarado la directora del Instituto Geológico Minero de España en Baleares, Rosa María Mateos.

Aunque las Islas Baleares son una continuación de la placa tectónica del sureste de la Península, la Bética, e incluso ambas superficies están constituidas por los mismos materiales, la peligrosidad sísmica del archipiélago es «de baja a moderada», según ha explicado Mateos.

La geóloga ha añadido que esta peligrosidad también es más reducida en el Mediterráneo occidental, frente a la zona sur y oriental, más expuesta a este tipo de incidentes.

El terremoto de Lorca, que ha causado ocho muertos y más de un centenar de heridos, se localizó en una falla local muy concreta de 80 km de longitud, hecho que, según ha dicho Mateos, deja fuera de peligro a las Islas, y además ha tenido lugar en la tierra, no en el mar, por lo que el riesgo de un tsunami queda descartado.

La experta ha afirmado que los daños colaterales más preocupantes con respecto al archipiélago balear están relacionados con la falla del norte de Argelia, pero con el Plan de Emergencias Sísmicas de Baleares (Geobal) de la Dirección general de emergencias Baleares estaría preparada para afrontar un episodio sísmico.

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Normalidad

La directora del Instituto Geológico Minero de España en el archipiélago ha coincidido con el director de la Unidad de Registros Sísmicos de la Universidad de Alicante, José Juan Giner, en calificar el episodio de ayer de «normal», puesto que, según ha reiterado la geóloga, estaba asociado a una falla activa que ha registrado terremotos en los últimos doce años.

Según Mateos, las consecuencias mortales del accidente de Lorca responde a varios motivos, entre ellos a que la falla se encuentre a tan solo 5 kilómetros de un núcleo de población y que se tratase de un terremoto superficial, y por tanto, no diera lugar a que el terreno disipase la energía desatada.

Además, la franja horaria en la que tuvo lugar, entre las 17 y las 19 horas, cuando la gente está por la calle, expuso más a la población a sufrir el impacto de objetos desde las fachadas de los edificios.

Mateos ha destacado que el Instituto Geológico ha enviado a los «mejores expertos sísmicos de España», que están ya en Murcia analizando el terremoto sobre el terreno.