La rápida actuación del CNP evitó que la vivienda saliera volando por los aires. | Alejandro Sepúlveda

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Agentes del Cuerpo Nacional de Policía procedieron a la detención de un ciudadano de nacionalidad boliviana acusado de apuñalar a su pareja sentimental, darle varios puñetazos, golpearla con una olla en la cabeza e intentar prenderle fuego a la vivienda con ella dentro.

Los hechos se produjeron el pasado Jueves Santo, a las 20 horas en un domicilio situado en la calle Margarita Caimari de Palma. Al parecer y, según información policial, varias llamadas alertaron a la central del 091 de que se estaba produciendo un posible episodio de violencia de género.

Rápidamente, varias dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía se desplazaron hasta el inmueble y, a su llegada, se percataron de que había una mujer con el rostro totalmente ensangrentado, tirada en el suelo y desde el interior de una de las habitaciones salía una intensa humareda.

La puerta, abajo

Los agentes, tras evacuar a la víctima del lugar, golpearon la puerta de la citada habitación, pero estaba cerrada con llave desde el interior. Al ver que el fuego de cada vez iba en aumento y que no recibían respuesta alguna decidieron tirar la puerta abajo.

Una vez dentro, los policías inmovilizaron al presunto agresor y consiguieron evitar que el fuego se propagara. Cabe destacar que junto a la montaña de papeles, juguetes y documentación que estaba ardiendo -llamas de más de 80 centímetros de altura- se encontraban cuatro bombonas de butano que, milagrosamente no explotaron gracias a la brillante y veloz actuación policial.

Una vez detenido y sofocado el fuego, la víctima relató los hechos a los agentes.

Según el testimonio de la víctima, avalado por varios testigos, el presunto agresor identificado como José S.M., de 33 años de edad y nacionalidad boliviana, llegó a su domicilio totalmente ebrio. Tras iniciarse una acalorada discusión por culpa de la gran ingesta de alcohol del arrestado, especialmente los fines de semana y festivos, el varón se dirigió a la cocina, cogió un cuchillo, le asestó una puñalada alcalzándole y causándole una herida sangrante. Acto seguido cogió una olla de la cocina y le golpeó en la cabeza. No conforme con la agresión consumada lo intentó de nuevo lanzándole cuchillos y otros enseres de la cocina tales como sartenes, vajilla etc...

Una vez se produjo el arresto por parte de los agentes desplazados, también se le tomó declaración a dos compatriotas bolivianos que viven en el mismo inmueble. Al ser interrogados los mismos reconocieron la agresión, afirmaron que fueron ellos quienes llamaron a la policía cuando vieron que su amigo le estaba pegando fuego al piso, pero al mismo tiempo querían hacer constar que la víctima se merecía todo lo que le pasaba porque «era una mala mujer». Finalmente, el arrestado fue puesto a disposición judicial.