El hombre ahora absuelto, en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial. | Víctor Malagón

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El hombre que en diciembre de 2008 apuñaló a dos jóvenes a la salida de una discoteca en el Port d'Alcúdia actuó en legítima defensa, según la Audiencia Provincial y por tanto, queda absuelto de un delito de tentativa de homicidio. El acusado había cumplido 16 meses de prisión preventiva por estos hechos en los que también han estado implicadas dos de las personas que intervinieron en la pelea que costó la vida a Gabriel Marquet en Alcúdia.

La sentencia avala la versión dada por el acusado, defendido por la abogada Lucía Díaz, según la que él y su pareja fueron atacados por un grupo de cinco personas. Mientras dos chicas sujetaban a su pareja y la llegaron a golpear con un casco, el hombre era agredido por tres personas. Uno de ellos le golpeó con un objeto contundente que le hizo una brecha en la ceja y después, los tres continuaron dándole golpes y patadas.

Herrero

Para defenderse, el acusado, que es herrero, cogió un punzón que llevaba encima y se lo clavó a sus agresores. Éstos la habían emprendido con él al confundirle con un portero de discoteca que les impidió el paso dada la cantidad de alcohol que habían consumido. La Sección Primera de la Audiencia condena a una falta de lesiones a cuatro de los miembros del grupo que inició la pelea.

A la hora de valorar la prueba y sobre las manifestaciones del grupo de agresores, la ponente de la sentencia, la presidenta de la Sala, Margarita Beltrán, destaca: «Pocas veces ha alcanzado (una declaración) tan elevadas cotas de inversomilitud e incredibilidad subjetiva, pues descaradamente se mintió en el acto de juicio oral». Los cuatro condenados por la agresión insistieron en el juicio que el absuelto fue quien inició la agresión y, en ningún momento aceptaron que se equivocaron de persona y que no era el portero de la discoteca que les había echado. La sentencia considera que en su defensa, el hombre empleó «el único instrumento a su alcance» para defenderse de forma eficaz, y que la actuación fue proporcionada, si bien la vida de uno de los agresores corrió peligro.