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Menorca vivió este sábado un episodio trágico en sus carreteras. Poco antes de las cuatro y media de la tarde un choque frontal y múltiple acabó con la vida de los motoristas Jesús Gomila Pons de 25 años y residente en Sant Lluís y la de José María Olives Pons de 33 años recién cumplidos y vecino de Maó. Otras tres personas resultaron heridas de diversa consideración en el siniestro pero no se teme por sus vidas.

El accidente tuvo lugar cuando un grupo de motoristas que salía de excursión se dispersó en varios grupos. Uno de ellos, formado por tres pilotos, avanzaba por la carretera de Maó a Fornells en dirección al núcleo de pescadores cuando a la altura del punto kilométrico 11,8 una de las motos chocó contra un Seat Ibiza que circulaba en sentido contrario. La colisión hizo perder el control del turismo que impactó con las otras dos motocicletas frontalmente.

Como resultado del golpe Jesús Gomila y José María Olives fallecieron. El tercer motorista, J.L.C.P de 40 años y residente en Sant Climent sufrió una fractura en su pierna derecha.

En el coche viajaban dos personas. El conductor, T.B.A. de 63 años sufrió una fractura en el esternón y en el pie. Su pronóstico es de herido grave. Le acompañaba una mujer de 61 años, M.S.V.J. que sólo sufrió unas contusiones. Ambos también padecieron un ataque de ansiedad al ver la magnitud del accidente.

Hasta el lugar de los hechos se trasladaron efectivos de la Guardia Civil, varias ambulancias y UVI móviles, los bomberos, y la policía local de Es Mercadal ya que la colisión tuvo lugar dentro de su término municipal.

Inmediatamente apagaron el fuego provocado por una de las motos que acabó calcinada, atendieron a los heridos y los evacuaron al Hospital Mateu Orfila. Al motorista superviviente de la tragedia le diagnosticaron una rotura de la rótula derecha y los médicos han previsto una intervención quirúrgica. No se teme por su vida. Al conductor del turismo se le inmovilizó el pie y permanecerá en el centro sanitario unas horas en observación. Su acompañante, que en principio sólo sufrió golpes sin importancia, también permanecía ayer bajo vigilancia de los médicos.

Durante la redacción de los atestados por parte de la Guardia Civil, el proceso de levantamiento de los cadáveres ordenado por el juez y la limpieza de la vía por las manchas de combustible y restos de las motos se cortó el tráfico obligando a quienes iban a pasar por la zona a dar la vuelta y circular por la carretera general. El paso de vehículos no se restableció hasta dos horas después del accidente.

Hasta el lugar de los hechos se personaron también algunos motoristas que habían salido con los fallecidos esa misma tarde y que pudieron comprobar el estado en que quedaron los vehículos de sus amigos.