El Cuerpo Nacional de Policía procedió a la detención de la madre de los dos niños agredidos. Fotos: A.S.

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El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a una mujer de 37 años de edad, vecina de la calle Manuel Azaña de Palma, por propinar palizas a sus hijos de 8 y 6 años de edad, según informaron ayer en fuentes policiales.

A las 17.45 horas del pasado miércoles, una mujer que vive en esa calle palmesana, en el polígono de Levante, se puso en contacto telefónico con el 091 y denunció que estaba presenciando una brutal agresión de una mujer a un niño y una niña de corta edad, que presumiblemente eran sus hijos.

Hasta esa dirección se desplazó rápidamente una dotación del Cuerpo Nacional de Policía y los agentes subieron al piso en cuestión. Tras llamar a la puerta, una mujer identificada como María R.S., les abrió la puerta y les dejó pasar al interior.

Estado lamentable

En una de las dependencias se encontraban, en efecto, los dos niños, con síntomas muy evidentes de que acababan de ser agredidos. El pequeño sangraba por la nariz y su hermana tenía contusiones en distintas partes del cuerpo. Además, estaban muy asustados.

La mujer, que era la madre de las dos criaturas, fue detenida allí mismo y trasladada hasta la Jefatura de Policía, donde fue interrogada. Mientras, otros agentes se quedaron con los dos hermanos y buscaron a un familiar para que se hiciera cargo de ellos, como finalmente ocurrió.

Desde la policía se ha informado que María R. carece de antecedentes policiales, aunque en cinco o seis ocasiones había sido ella la que había denunciado a algunos vecinos, por distintos motivos. Los investigadores se entrevistaron con la vecina que desveló el caso de maltrato y la mujer se reiteró en su primera versión: al asomarse vio como María cogía por la cabeza fuertemente al niño, y le golpeaba en la zona craneal. Luego la emprendió con la niña y a los dos los arrojó violentamente contra el suelo y comenzó a propinarles puñetazos. No pudo aportar más datos porque tras presenciar aquella secuencia dramática corrió al teléfono y llamó al 091. Después ya no vio más malos tratos, porque al parecer la madre y los niños se cambiaron de habitación.

La policía pondrá a disposición judicial a la sospechosa en las próximas horas y ahora los agentes tratan de aclarar si las agresiones y palizas domésticas estaban al orden del día o se trató de un caso excepcional. En cualquier caso, parece que la mujer no podría acercarse a los niños en una larga temporada.